CIENTÍFICOS DESCUBREN QUE EL ACEITE DE OLIVA REGULA EL APETITO
Fuente: AndaluciaInvestiga.com – Cordis Noticias
En un artículo publicado en la revista Cell Metabolism, científicos italianos y estadounidenses explican que las grasas insaturadas, como las que contienen el aceite de oliva, los aguacates y los frutos secos, estimulan la producción de una molécula que reprime los impulsos de comer.
Una nueva investigación desvela que ciertos alimentos ricos en grasas ayudan a regular el apetito. En un artículo publicado en la revista Cell Metabolism, científicos italianos y estadounidenses explican que las grasas insaturadas, como las que contienen el aceite de oliva, los aguacates y los frutos secos, estimulan la producción de una molécula que reprime los impulsos de comer. Los descubrimientos realizados podrían llevar al desarrollo de nuevos fármacos para tratar la obesidad y otros tipos de trastornos de la alimentación.
Estudios anteriores ya habían demostrado que el acto de comer provoca que ciertas células de la pared intestinal produzcan una hormona denominada oleoiletanolamida (OEA). Cuando se administra como fármaco, la OEA reduce el apetito, disminuye el colesterol en la sangre y favorece la pérdida de peso.
En esta investigación reciente, los científicos descubrieron que las grasas ingeridas en nuestra dieta son las que provocan la secreción de OEA. Las proteínas y carbohidratos no tienen el mismo efecto, aunque se sabe que las proteínas regulan el apetito de otro modo.
En concreto, son las células de las capas superficiales del intestino delgado las que convierten el ácido oleico, como el que contiene el aceite de oliva, en OEA. Seguidamente, alcanza las terminaciones nerviosas, que son las que mandan mensajes supresores del apetito al cerebro, donde dichos mensajes activan un circuito que genera la sensación de saciedad.
Los científicos opinan que, partiendo de sus descubrimientos, se podrían desarrollar nuevos tratamientos para la obesidad y otros desajustes dietéticos y que éstos podrían controlar el apetito mediante el aumento de los niveles de OEA o impidiendo su descomposición.
«Estamos entusiasmados por el descubrimiento de que la OEA activa receptores celulares que ya habían sido objeto del desarrollo de fármacos con buenos resultados», comentó el profesor Daniele Piomelli de la Universidad de California en Irvine (Estados Unidos). «Nos lleva a ser optimistas ante la posibilidad de crear un nuevo tipo de fármacos contra la obesidad basados en el uso inteligente de mecanismos naturales de control del apetito.»
En todo caso, el profesor Piomelli advierte de que las dietas basadas en gran medida en alimentos industriales podrían contrarrestar los beneficios de este nuevo sistema y favorecer la obesidad. Los alimentos industriales tienen, por norma general, un alto contenido de grasas saturadas, pero muy poco ácido oleico.
«Comer es una de las actividades más importantes que realizan los animales», declaró. «Éste es sólo uno de los muchos procesos que controlan dicha actividad. Pero un sistema como el descrito podría forzarse mediante una dieta inadecuada hasta dejarlo inactivo.»
El profesor Piomelli mantiene un gran interés en averiguar también si este sistema es defectuoso en las personas que tienden a comer en exceso.
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Cell Metabolism
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