CÓCTEL DE AROMAS PARA AHUYENTAR A LOS MOSQUITOS PORTADORES DE INFECCIONES
Fuente: Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC)
Una investigación internacional ha identificado tres clases de moléculas aromáticas que impedirían a los mosquitos detectar a las víctimas de sus picaduras, al bloquear sus receptores de CO2. El hallazgo podría servir para controlar la propagación de dolencias como la malaria, el dengue o la fiebre amarilla, transmitidas por estos insectos.
Los mosquitos hembra utilizan el dióxido de carbono (CO2) que desprenden los seres vivos para localizar huéspedes a los que picar. De esta forma, estos insectos son vectores de enfermedades como la malaria, el dengue y la fiebre amarilla.
Un estudio publicado en Nature identifica tres moléculas aromáticas que pueden poner grandes trabas e incluso imposibilitar por completo el funcionamiento del mecanismo de detección del dióxido de carbono de los mosquitos. Para ello, actúan sobre sus receptores de CO2, situados en unos apéndices similares a las antenas cerca de la boca.
La identificación de estas moléculas aromáticas podría ser tremendamente eficaz para poner en entredicho la capacidad de los mosquitos para localizar a los humanos, explica Anandasankar Ray, autor principal del estudio y profesor ayudante de entomología de la Universidad de California (EE UU). Así ayudarían a controlar la propagación de las enfermedades que transmiten, añade.
En opinión de Ray, si los consideramos como posibles herramientas para reducir el contacto entre mosquitos y humanos, estos agentes químicos ofrecen grandes ventajas, ya que podrían impulsar el desarrollo de nuevas generaciones de repelentes y trampas para insectos.
Inhibir, imitar o bloquear
Las moléculas que recoge el estudio son de tres tipos: inhibidores, imitadores y bloqueadores. Las primeras inhiben los receptores de CO2 de los mosquitos; las segundas imitan al dióxido de carbono y podrían usarse como cebo y las terceras ciegan a los insectos al provocar una activación ultra prolongada de las neuronas sensibles a este gas.
Hasta ahora, las trampas para los mosquitos que utilizaban dióxido de carbono eran muy caras y voluminosas. Gracias a las moléculas imitadoras, podrán desarrollarse cebos pequeños y baratos para atrapar mosquitos, una gran ventaja para los países en vías de desarrollo, afirma el investigador.
Para probar la efectividad de las moléculas bloqueadoras, los científicos liberaron hembras de Culex quiquefasciatus vector de la filariasis en un invernadero dividido en dos cabañas que también contenían trampas emisoras de dióxido de carbono. A continuación, introdujeron con un ventilador una mezcla de cuatro olores de duración ultra prolongada solo en uno de los espacios.
En esa cabaña, la mayoría de los mosquitos quedaron bloqueados por la mezcla de olores y su comportamiento sufrió anomalías, por lo que no fueron capaces de detectar las trampas de carbono, indica Ray. En la otra cabaña el comportamiento de los insectos no se alteró y consiguieron llegar a la trampa de CO2.
Referencia bibliográfica:
Stephanie Lynn Turner, Nan Li, Tom Guda, John Githure3 Ring T. Carde, Anandasankar Ray. Ultra-prolonged activation of CO2-sensing neurons disorients mosquitoes. Nature. 474, 01 de junio de 2011. DOI: 10.1038/nature10081.
Últimas publicaciones
Un equipo de investigación de la Universidad de Sevilla y la Universidad de Huelva ha aplicado técnicas de procesado que favorecen la liberación de carotenoides durante la digestión. El avance facilita que estos pigmentos, asociados a beneficios para la salud ocular, la protección de la piel y la actividad antioxidante, abran nuevas posibilidades para el desarrollo de alimentos funcionales y complementos nutricionales.
Sigue leyendoEl programa de la Fundación Descubre y la Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación ha llegado a un total de 82 municipios. Desde el pasado marzo se han realizado 90 actividades y 7 exposiciones.
Un equipo de la Universidad de Málaga ha analizado en institutos andaluces si la forma en que el equipo docente gestiona las emociones en el aula influye en el entusiasmo, la dedicación y la implicación con los estudios de medio millar de adolescentes. Los resultados muestran que el estudiantado que percibe más habilidades emocionales en sus profesores también se siente más apoyado y presenta mayor conexión con las tareas escolares.



