VOLVER

Share

Concluyen que no hay suficiente evidencia científica que relacione efectos de los edulcorantes no calóricos sobre la microbiota intestinal

Según las conclusiones de este estudio de la Universidad de Granada, se necesitan más investigaciones para demostrar una posible vinculación entre los efectos de los edulcorantes no calóricos y el incremento del apetito, la ingesta a corto plazo o el riesgo de padecer diabetes o cáncer. 

Fuente: Universidad de Granada


Granada |
15 de febrero de 2019

A día de hoy no existe evidencia suficiente que relacione los efectos de los edulcorantes no calóricos con el incremento del apetito, la ingesta a corto plazo o el riesgo de padecer diabetes o cáncer. Así lo muestra un estudio recientemente publicado por la revista científica Advances in Nutrition, que ha hecho una revisión de la evidencia proporcionada a través de estudios experimentales y análisis clínicos sobre los efectos de los edulcorantes en la microbiota intestinal.

Ángel Gil, catedrático de la UGR que ha liderado este estudio.

Según se indica en esta revisión “es necesario realizar más investigaciones sobre los efectos de los edulcorantes en la composición de la microbiota intestinal de los seres humanos y así confirmar cualquier efecto que se pueda haber encontrado en estudios experimentales en animales”, comenta Ángel Gil, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Granada y presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT).

En este sentido, “todos los edulcorantes aprobados en la Unión Europea son seguros y su impacto en la microbiota es despreciable, siempre que la ingesta diaria sea inferior a la admisible. Además, los edulcorantes bajos en calorías parecen tener efectos beneficiosos al comportarse como auténticos prebióticos”.

El consumo de azúcares, sobre todo sacarosa, jarabes de fructosa o glucosa, se ha visto incrementado en todo el mundo, lo que ha provocado preocupación por sus posibles efectos adversos sobre la salud y el desarrollo de enfermedades crónicas como el síndrome metabólico, las enfermedades cardiovasculares o la diabetes tipo 2. Tanto es así, que instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han recomendado reducir el consumo de estos azúcares libres.

Todos los edulcorantes aprobados en la Unión Europea son seguros y su impacto en la microbiota es despreciable, siempre que la ingesta diaria sea inferior a la admisible.

Así, los edulcorantes pueden sustituir a los azúcares porque mimetizan su sabor dulce, pero tienen un nulo o escaso impacto sobre la ingesta energética diaria y frecuentemente, son más dulces que la sacarosa.

Análisis crítico de las evidencias

El principal objetivo de esta revisión ha sido analizar de manera crítica las evidencias que apoyan los efectos de los edulcorantes no nutritivos, lo sintéticos (acesulfamo K, aspartamo, ciclamato, sacarosa, neotamo, advantamo y sucralosa), los naturales (taumina, glucósidos del esteviol, monelina, neohesperidinadihidrocalcona y glicirricina) y los nutritivos bajos en calorías, como los polioles o alcoholes del azúcar, en la composición de la microbiota en el intestino humano.

Entre los principales hallazgos se ha podido ver que “entre los edulcorantes no nutritivos y no calóricos, únicamente la sacarina y la sucralosa dan lugar a cambios significativos en la microbiota, aunque se desconoce su impacto sobre la salud humana y se requieren más estudios para confirmar estos cambios”, explica el doctor Gil. “Esto mismo ocurre con los glucósidos de esteviol, pero en grandes dosis, superiores a la Ingesta Diaria Admisible (IDA)”.

“En este sentido, los edulcorantes basados en derivados de aminoácidos no ejercen cambios en la microbiota intestinal debido a su baja concentración y porque estos aminoácidos son absorbidos por el duodeno y el íleo”, continúa subrayando el presidente de FINUT. “En lo que se refiere a los edulcorantes de tipo poliol (como la isomaltosa, el maltitol, el lactitol o el xilitol), que no se absorben o lo hacen pobremente, se comportan como verdaderos prebióticos, pudiendo alcanzar al intestino y aumentando el número de bifidobacterias tanto en animales como en los humanos”.

Además de este estudio, recientemente también se ha publicado en la revista Food and Chemical Toxicology otra revisión en este sentido en la que es incluyeron únicamente ensayos in vivo. De la misma manera, “esta publicación científica también concluyó que no existen evidencias de efectos adversos de los edulcorantes bajos no calóricos en la microbiota intestinal”, indica Gil.

Estricto control de seguridad

Al igual que el resto de aditivos alimentarios, los edulcorantes no calóricos están sujetos a un estricto control de seguridad llevado a cabo por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), así como otras instituciones internacionales tales como el Comité Mixto de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) y la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (IARC).

Así, “el uso de los edulcorantes, que pasan estrictos controles por parte de estos organismos, es seguro dentro de los niveles de la Ingesta Diaria Admisible”, concluye el catedrático de la UGR.


Share

Últimas publicaciones

Demuestran que los paneles solares semitransparentes mejoran el microclima de los invernaderos
Jaén | 23 de agosto de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad de Jaén ha constatado que la instalación de dos tecnologías comerciales de módulos fotovoltaicos en las cubiertas reducen el calor y la demanda de agua. Esta aplicación abre nuevas posibilidades para adaptar la agricultura protegida a escenarios de altas temperaturas y escasez hídrica.

Sigue leyendo
Obtienen biomasa ‘a la carta’ procedente de microalgas que depuran aguas residuales
Almería | 16 de agosto de 2026

Un grupo de investigación de la Universidad de Almería y el Centro de Investigación de Energía Solar CIESOL ha comprobado que modificando el proceso de depuración con parámetros precisos la composición de estos microorganismos varía. De esta forma, se obtiene materia orgánica rica en grasas o con un mayor contenido de proteínas que podría emplearse como fertilizantes, piensos o biocombustibles.

Sigue leyendo
Diseñan unas ‘tijeras moleculares’ que frenan la infección del VIH en células de laboratorio
Granada | 09 de agosto de 2026

Un equipo internacional del que forma parte el Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ (IPBLN-CSIC) ha empleado edición genética para eliminar gran parte del ADN infeccioso en hasta el 97% de células intervenidas en laboratorio. El estudio, aún en fase pre-clínica, muestra que los cortes deben realizarse casi a la vez para impedir que el virus conserve un genoma funcional.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido