CREAN CATALIZADORES CAPACES DE PRODUCIR HIDRÓGENO CON LA LUZ SOLAR
Fuente: Andalucía Innova
Coordinado por el responsable del grupo Química de Coordinación, Organometálica y Fotoquímica, el profesor del Departamento de Química Inorgánica Antonio Romerosa Nievas, este trabajo se realiza en el marco del proyecto de excelencia Síntesis y caracterización de polímeros polimetálicos solubles en agua. Estudio de sus propiedades químicas, físicas y actividad fotocatalítica en agua, al que la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia ha incentivado con 275.600 euros.
El objetivo de este grupo de investigación es utilizar productos naturales y ecológicos para conseguir productos de alto valor añadido, como es el caso del hidrógeno, simplificando los procesos de fabricación y producción.
En concreto, después de tres años de estudio, Romerosa y su equipo han diseñado unos catalizadores para la oxidación de aldehidos, presentes, entre otros, en el olor de la fruta. Este proceso de oxidación origina ácidos que pueden tener múltiples aplicaciones industriales, como jabones o limpiadores, y también en el sector alimenticio. Este grupo de expertos, formado por químicos, ingenieros, técnicos de las industrias, expertos en crecimiento cristalino y de superficies minerales, ha comprobado que a través de este mecanismo de oxidación pueden generar hidrógeno.
De momento funciona. Otra cosa es buscar una aplicación comercial y que sea rentable, cuestiona Romerosa, quien hace unas semanas ha presentado una solicitud de patente sobre dicho proceso. La realidad es que el hidrógeno es un elemento químico muy escaso en la Tierra, que necesita producción industrial, y que, entre otras cosas, está llamado a ser uno de los sustitutos de los combustibles fósiles. El valor añadido que propone el grupo de investigadores liderado por Romerosa es la producción a escala industrial de este elemento a través de energías limpias.
Perfumes vitamínicos y plásticos naturales
Estos investigadores han utilizado los fotocatalizadores aplicando un nuevo procedimiento, que han inscrito ya en la Oficina Española de Patentes y Marcas, cuya función es crear aditivos de perfumes a partir de ácido sórbico, que se encuentra en muchos frutos y es fácil y económico de obtener. Estos ácidos son generalmente subproductos que en muchos casos se desechan.
Estos químicos estudian además la creación de plásticos a partir de productos naturales que suelen ser desechables. Para conseguirlo, están empleando un fotocatalizador que, expuesto a la luz solar y utilizando el agua como medio de reacción produce un plástico ecológico fino, flexible y resistente. Es similar al papel celofán que utilizamos para envolver y decorar, matiza Romerosa.
Hasta ahora, en Almería sólo se lamina el plástico. La producción de este producto se hace fuera y los productores dependen de los precios y disponibilidad de grandes multinacionales. De esta forma, la producción de plástico se podría hacer íntegramente desde Almería, plantea el investigador de la UAL.
El equipo de investigación que dirige Antonio Romerosa forma parte del Centro de Investigaciones de la Energía Solar (CIESOL).
Últimas publicaciones
Un equipo de investigación de la Universidad de Sevilla ha diseñado in vitro, en el laboratorio, un agente a escala nanométrica para transportar y dosificar de forma controlada rutenio, un compuesto con capacidad para combatir bacterias. La propuesta ofrece una alternativa a los tratamientos convencionales y permite que el fármaco actúe sólo cuando alcanza su objetivo, reduciendo su degradación y posibles efectos no deseados.
Investigadores de la Universidad de Cádiz han impulsado, junto al Instituto de Investigación e Innovación Biomédica de Cádiz – INIBICA, el proyecto STELAR, que en colaboración con el SAS, apuesta por un abordaje multidisciplinar de la salud en población con riesgo de dependencia y situación de discapacidad.
Sigue leyendoLa tecnología desarrollada en la Universidad de Almería permite realizar simulaciones que replican fielmente las condiciones naturales, sirviendo como base para el diseño de medidas correctoras en el manejo de los suelos. El objetivo final es minimizar las consecuencias negativas de la erosión eólica. En el estudio han participado investigadores de una docena de países.

