VOLVER

Share

Desarrollan un índice que mide la eficacia de las reservas marinas para proteger la biodiversidad

Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Universidad de Cádiz, Universidad de Lleida y de la Católica de la Santísima Concepción (Chile), han desarrollado un indicador que evalúa la eficiencia de los espacios protegidos en términos de biodiversidad, biomasa, y aspectos relevantes de la comunidad de peces marinos. Es la primera vez que un sólo trabajo aborda los 22 espacios protegidos españoles.


Cádiz |
19 de febrero de 2020

Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Universidad de Cádiz, Universidad de Lleida y de la Católica de la Santísima Concepción (Chile) han desarrollado un indicador que evalúa la eficiencia de los espacios protegidos en términos de biodiversidad, biomasa, y aspectos relevantes de la comunidad de peces marinos.

Jose A. Sanabria-Fernández realizando censos en los fondos carentes de protección de la isla de Fuerteventura.

Así, los equipos de investigación han obtenido un modelo que permite conocer la eficacia de las reservas marinas frente a zonas carentes de protección. Los especialistas combinan nueve variables en el Índice de Estado de Conservación (CSI) para concluir que los entornos protegidos albergan más biomasa de peces que su variedad.

El estudio, que se realizó en 22 reservas del entorno de la península Ibérica, islas Baleares, Canarias y norte de África (20 de ellas en aguas españolas), evidencia que los resultados dependen del lugar y de la característica estudiada. “La eficiencia de las figuras de protección estudiadas varía según la ecoregión marina (el área geográfica) y la dimensión analizada de la comunidad de peces, no todas las zonas protegidas presentan el mismo funcionamiento”, indica José A. Sanabria-Fernández, autor principal del estudio ‘Marine protected areas are more effective but less reliable in protecting fish biomass than fish diversity’, publicado en la revista Marine Pollution Bulletin.

Se trata del primer trabajo que abarca estos 22 espacios marinos protegidos. Su desarrollo ocupó tres temporadas de verano, 2014 a 2016, en las que los investigadores realizaron 372 inmersiones con escafandra para censar la comunidad de peces en recorridos previamente establecidos. “Identificamos cada especie de pez, cuantificamos su abundancia y el tamaño en cada transecto utilizando la tecnología Reef Life Survey, en aguas de la península Ibérica, islas Canarias, norte de África, y archipiélago balear”, añade Sanabria-Fernández.

Fondo marino de la reserva de la isla de Alborán.

El trabajo comparaba resultados obtenidos en la reserva y en su entorno, para evaluar la eficiencia de la primera. Por ejemplo, las especies que están incluidas en la Lista Roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) ha sido el aspecto que mejor resultado ha obtenido, es decir, se han censado más dentro del área protegida que en sus alrededores. Al contrario y, en general, el del tamaño medio de los ejemplares obtiene resultados óptimos fuera de las reservas.

Otro resultado hace referencia a las zonas marinas bajo jurisdicción militar, como el caso de Alhucemas, Vélez de la Gomera, en el norte de África. “La biodiversidad en esta situación administrativa se ve altamente beneficiada”, explica el investigador.

Gestión

Mediante este trabajo, los expertos creen que las reservas marinas, creadas principalmente para servir de generadoras de especies de interés pesquero, se encuentran ahora con un rendimiento mejorable. En particular señalan a la sobre pesca y a la pesca furtiva, situación en la que influye la difícil vigilancia de estos territorios. En todo caso, proponen la aplicación del CSI como herramienta para evaluar la eficiencia de la comunidad de peces mejorable mediante la gestión.

Icono de la Reserva Marina de la Isla de la Graciosa e islotes del Norte.

En un futuro, otras variables pueden elevar la información que ya aporta el nuevo indicador. Sanabria-Fernández cita como parámetros para incluir el tamaño de las reservas y los años desde su declaración; con ambos, los especialistas entenderán con más precisión algunos factores biológicos de las poblaciones de peces.

El estudio fue financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación dentro del proyecto ‘Entendiendo la resiliencia marina: investigando transiciones ambientales críticas para evitar el colapso del sistema socio-ecológico–MARINERES’.

Referencias

Sanabria-Fernandez, J. A.; Alday, J.; Lazzari, N.; Riera, R.; Becerro, M. ‘Marine protected areas are more effective but less reliable in protecting fish biomass than fish diversity’. Revista: Marine Pollution Bulletin.

Más información:

#CienciaDirecta, agencia de noticias de ciencia andaluza, financiada por la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad de la Junta de Andalucía.

Teléfono: 954 239 422

E-mail: comunicacion@fundaciondescubre.es



Share

Últimas publicaciones

Obtienen compuestos con aplicaciones farmacológicas de un residuo de las almazaras
Jaén | 09 de julio de 2020

Un equipo de investigación de la Universidad de Jaén ha desarrollado una técnica que permite extraer de las hojas y ramas finas de olivo elementos beneficiosos para la salud humana. El llamado hojín pasa de ser un resto de la industria aceitunera a un producto con diversos usos industriales.

Sigue leyendo
El aceite de oliva virgen sin filtrar tiene efectos antihipertensivos
Granada | 09 de julio de 2020

El 'oro líquido' sin filtrar de la variedad picual contiene fragmentos de proteínas que reducen la presión arterial. Estos péptidos se pueden generar como consecuencia del proceso de producción del aceite de oliva (durante la molienda, el batido de la pasta o la centrifugación) o como consecuencia del metabolismo de las aceitunas. Muchos de ellos pasan al aceite de oliva durante la producción, pese a que la filtración del aceite, ampliamente utilizado en la industria, parece eliminar los péptidos.

Sigue leyendo
El Coenzima Q10 previene el daño muscular y mejora la capacidad física en futbolistas de élite
Sevilla | 09 de julio de 2020

Durante el estudio, el grupo liderado por los profesores Plácido Navas y Guillermo López Lluch de la Universidad Pablo de Olavide ha analizado muestras provenientes de futbolistas profesionales en tres momentos de la competición: pretemporada, inicio y mitad de la temporada. Los investigadores encontraron que durante la fase más exigente de la competición aquellos jugadores que presentaban mayores niveles de Coenzima Q10 en sangre, mostraron menores niveles de daño muscular y también mejor actividad renal.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Continuando la navegación aceptas su uso. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar