VOLVER

Share

Descubren que una planta produce flores radicalmente diferentes en primavera y verano porque el calor modifica la expresión de sus genes

Un equipo multidisciplinar de investigadores, coordinado por la Universidad de Granada y en el que participan la Universidad Pablo de Olavide y la Estación Experimental de Zonas Áridas (CSIC) , describe por primera vez en una especie este curioso fenómeno. Las altas temperaturas y las mayores horas de luz del verano desencadenan cambios en la expresión de más de 625 genes de esta planta, que hacen que comience a producir flores radicalmente diferentes: en primavera grandes y con forma de cruz y en verano pequeñas y redondeadas; y pasan del color lila a blancas.

Fuente: Universidad de Granada


Granada, Sevilla |
11 de septiembre de 2020

Un equipo multidisciplinar de investigadores de la Universidad de Granada, la Estación Experimental de Zonas Áridas (CSIC) y las Universidades de Vigo, Pablo de Olavide y Rey Juan Carlos ha descubierto que una planta, denominada Moricandia arvensis (también conocida como berza arvense o collejón) produce flores radicalmente diferentes en primavera y en verano porque el calor modifica la expresión de sus genes.

La flor ‘Moricandia arvensis’ en primavera.

Este curioso fenómeno, que los investigadores han descrito por primera vez en una especie, se debe a la denominada plasticidad fenotípica, que es la capacidad de un genotipo de producir diferentes fenotipos en respuesta a cambios en el ambiente.

Se trata de una propiedad esencial de los seres vivos, cuyo papel en la adaptación y aclimatación a los cambios ambientales todavía no es completamente conocido.

Ahora, los investigadores han publicado un artículo en la prestigiosa revista Nature Communications, en el que demuestran experimentalmente, tanto en condiciones naturales como en laboratorio, la plasticidad fenotípica de las flores de esta especie de planta que vive en ambientes semiáridos.

Así, en primavera, Moricandia arvensis produce flores grandes, en forma de cruz, de color lila y que reflejan los rayos UV.

Estas flores atraen como polinizadores a principalmente abejas grandes de lengua larga. Sin embargo, a diferencia de la mayoría de las especies coexistentes, M. arvensis mantiene la floración durante el seco y caluroso verano del Mediterráneo occidental. “Esto es debido a su plasticidad en rasgos clave vegetativos y fotosintéticos que ajustan su metabolismo a esas condiciones extremas de temperatura y déficit hídrico”, explica uno de los autores principales de este trabajo, el catedrático de Genética de la UGR Francisco Perfectti Álvarez.

Francisco Perfectti Álvarez, catedrático del departamento de Genética de la UGR, es uno de los autores principales de este trabajo.

Cambios en más de 625 genes

Las altas temperaturas y las mayores horas de luz del verano desencadenan cambios en la expresión de más de 625 genes de esta planta, que hacen que comience a producir flores radicalmente diferentes: donde en primavera eran grandes y con forma de cruz, en verano son pequeñas y redondeadas; donde antes eran de color lila y reflejaban los rayos ultravioleta, ahora son blancas y absorben estos rayos.

Además, estas flores de verano atraen a un conjunto diferente de polinizadores, compuesto por especies más generalistas. Este cambio en el conjunto de polinizadores (el nicho de polinización) permite a esta planta una reproducción exitosa en condiciones difíciles.

La flor de verano.

“A la luz de nuestro trabajo, podemos afirmar que la plasticidad fenotípica floral, vegetativa y fotosintética parece que permitirá a M. arvensis enfrentarse a las perturbaciones antropogénicas y al cambio climático”, concluye el investigador de la UGR.

Referencia bibliográfica: Gómez JM, Perfectti F, Armas C, Narbona E, González-Megías A, Navarro L, DeSoto L, Torices R (2020).
Within-individual phenotypic plasticity in flowers fosters pollination niche shift.
Nature communications11:4019
https://doi.org/10.1038/s41467-020-17875-1


Share

Últimas publicaciones

Diseñan un sensor que detecta en suero sanguíneo neurotransmisores implicados en enfermedades degenerativas
Cádiz | 21 de marzo de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad de Cádiz ha desarrollado un dispositivo electroquímico que identifica la presencia o ausencia de dopamina y serotonina, dos sustancias químicas clave en el diagnóstico de enfermedades como Alzhéimer, Parkinson y determinados tipos de cáncer. Su fabricación consume menos energía que una bombilla led y su funcionamiento es similar al de un glucómetro, registrando los niveles a modo informativo que, posteriormente, tiene que supervisar un profesional.

Sigue leyendo
Tomates sostenibles gracias a un sistema que permite el cultivo y la producción de energía solar al mismo tiempo
20 de marzo de 2026

Un procedimiento ideado por investigadores de la Universidad de Sevilla (US) y la Politécnica de Madrid (UPM) propone la plantación de tomates bajo paneles solares, aprovechando los beneficios para la planta que produce la sombra de la instalación fotovoltaica. Se trata de una innovadora combinación que busca reducir la demanda evaporativa, permitiendo un uso más eficiente del suelo y el agua. 

Sigue leyendo
Demuestran que un compuesto del aceite de oliva frena la inflamación de la artritis
Sevilla | 18 de marzo de 2026

Investigadoras de la Universidad de Sevilla han analizado el efecto de esta sustancia sobre células articulares sometidas a un estímulo inflamatorio en un ensayo in vitro. Además de disminuir esa reacción, comprueban que puede influir en los mecanismos que regulan la actividad de ciertos genes. La propuesta podría emplearse como estrategia nutricional de apoyo para mejorar la calidad de vida en patologías inflamatorias crónicas.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido