Descubren una pieza clave en la comunicación entre el sistema inmunitario y las neuronas durante el dolor neuropático, una de las patologías más incapacitantes que existen
Este estudio internacional, liderado por científicos de la Universidad de Granada y realizado en ratones, podría dar lugar al desarrollo de nuevos analgésicos para tratar el dolor neuropático. En concreto, el equipo de investigación ha descubierto que una proteína pequeña que expresan las neuronas sensoriales juega un papel clave en la interacción entre el sistema inmunitario y las neuronas sensoriales tras un daño en un nervio.
Fuente: Universidad de Granada
Las lesiones del sistema nervioso generan un tipo de dolor muy peculiar, denominado dolor neuropático. Este tipo de dolor constituye una de las patologías crónicas más incapacitantes que existen, y la padecen más de 500 millones de personas en todo el mundo. Uno de los procesos biológicos de mayor importancia que dan lugar al dolor neuropático es la interacción entre el sistema inmunitario y el sistema nervioso. Ambos sistemas son capaces de comunicarse mediante señales químicas, de manera que cuando se sufre un daño en un nervio, las neuronas sensoriales son capaces de “llamar” a los glóbulos blancos, y estos a su vez estimulan a las neuronas para producir dolor.

Marcaje inmunohistoquímico de las neuronas sensoriales periféricas que expresan el receptor sigma-1 (en verde), y marcaje de los glóbulos blancos (macrófagos, en rojo), tras la lesión de un nervio en el ratón. Nótese en la fusión de ambas imágenes que los macrófagos se acumulan abrazando a las neuronas sensoriales.
Una investigación internacional, liderada por la Universidad de Granada (departamento de Farmacología e Instituto de Neurociencias, Instituto de Investigación Biosanitaria Granada), y en colaboración con Esteve Pharmaceuticals, el Instituto Teófilo Hernando de I+D del Medicamento, y el Instituto de Biotecnología Molecular de Austria, ha descubierto que una proteína pequeña que expresan las neuronas sensoriales, el receptor sigma-1, juega un papel clave en la interacción entre el sistema inmunitario y las neuronas sensoriales tras un daño en un nervio. El papel de esta proteína es tan importante, que su bloqueo es capaz de impedir que los glóbulos blancos se acerquen a las neuronas sensoriales, disminuyendo con esto el dolor neuropático en gran medida.
Según los profesores del departamento de Farmacología de la UGR Enrique J. Cobos del Moral y Francisco R. Nieto López, que han dirigido esta investigación, “la inhibición del receptor sigma-1 podría ser de gran interés para tratar de manera eficaz el dolor neuropático, mediante un mecanismo novedoso”.

Los miembros del grupo de investigación de la UGR que han realizado este trabajo. De izquierda a derecha, Gloria Perazzoli, Inmaculada Bravo Caparrós, Enrique J. Cobos del Moral, M Carmen Ruiz Cantero y Francisco R Nieto López.
Estos resultados se han publicado en The FASEB Journal, una de las revistas más importantes en ciencias de la vida a nivel mundial.
Últimas publicaciones
La investigación ha sido desarrollada por científicos de la Universidad Pablo de Olavide y revela el papel del pequeño ARN denominado SuhB en la supervivencia de Sphingopyxis granuli TFA, una bacteria capaz de degradar contaminantes. El trabajo, publicada en Microbiological Research, abre nuevas vías para mejorar procesos de biorremediación y biotecnología sostenible.
Sigue leyendoUna investigación con 190 deportistas de alta competición y en la que participa la Universidad de Málaga revela que la respuesta del cortisol al despertar se triplica en las mañanas de partido para preparar al organismo ante la exigencia competitiva. Esta y otras hormonas influyen en el rendimiento de los jugadores, les hacen más proclives a sufrir lesiones y dificultan su capacidad para responder durante el juego.
Un equipo de investigación internacional liderado por el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS-CSIC) ha descrito cómo se forman las primeras comunidades microbianas en los tubos de lava generados tras la erupción de La Palma en 2021. El estudio define qué organismos llegan primero, cómo se adaptan a las condiciones y qué papel desempeñan en la recuperación del entorno.

