Detectan parásitos sanguíneos en pingüinos de la Antártida
Fuente: SINC
Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y del Instituto de Salud Carlos III en colaboración con la Estación Experimental de Zonas Áridas (CSIC), la Universidad de Extremadura y el Centro Nacional Patagónico de Argentina han detectado por primera vez la presencia del parásito sanguíneo Babesia. en pingüinos antárticos, Pygoscelis antarctica, en una colonia situada en Isla Decepción, en el archipiélago de las Shetlands del sur. Es la primera vez que se detecta este parásito que trasmite la garrapata Ixodes uriae tan al sur.
“Hasta hace pocos años no se conocía la existencia de las garrapatas en esta zona del planeta y por tanto se desconocían las enfermedades que estos parásitos pudieran transmitir a los pingüinos. La presencia tanto de las garrapatas como de este nuevo parásito sanguíneo, que podría tratarse de una nueva especie para la ciencia, se puede utilizar como un indicador del cambio climático, ya que el aumento de las temperaturas les beneficia”, explica el investigador del MNCN Andrés Barbosa.
Los investigadores tomaron muestras de sangre de 50 ejemplares adultos y 30 polluelos y pudieron comprobar la presencia del parásito Babesia sp. “Pese a que los pingüinos examinados parecían estar sanos aún no podemos valorar cómo les afectará la infección”, advierte Barbosa.
Las próximas investigaciones sobre el parásito deberán analizar como se genera la infección y las dinámicas de trasmisión del parásito en otras especies de pingüinos como Pygoscelis papua o Pygoselis adeliae.
Referencia bibliográfica:
Montero, E., González, L.M., Chaparro, A., Benzal, J., Bertellotti, M., Masero, J.A., Colominas-Ciuró, R., Vidal, V. y Barbosa, A. (2016) First record of Babesia sp in Antartic penguins. Ticks and Tick-borne Diseases. DOI: http://dx.doi.org/10.1016/j.ttbdis.2016.00.
Últimas publicaciones
Un equipo de investigación de la Universidad de Jaén ha constatado que la instalación de dos tecnologías comerciales de módulos fotovoltaicos en las cubiertas reducen el calor y la demanda de agua. Esta aplicación abre nuevas posibilidades para adaptar la agricultura protegida a escenarios de altas temperaturas y escasez hídrica.
Un grupo de investigación de la Universidad de Almería y el Centro de Investigación de Energía Solar CIESOL ha comprobado que modificando el proceso de depuración con parámetros precisos la composición de estos microorganismos varía. De esta forma, se obtiene materia orgánica rica en grasas o con un mayor contenido de proteínas que podría emplearse como fertilizantes, piensos o biocombustibles.
Un equipo internacional del que forma parte el Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ (IPBLN-CSIC) ha empleado edición genética para eliminar gran parte del ADN infeccioso en hasta el 97% de células intervenidas en laboratorio. El estudio, aún en fase pre-clínica, muestra que los cortes deben realizarse casi a la vez para impedir que el virus conserve un genoma funcional.




