VOLVER

Share

DOS NUEVAS TESIS SOBRE ORCE DESCRIBEN EL ENTORNO ECOLÓGICO DE EUROPA HACE ENTRE 1,3 Y 1,6 MILLONES DE AÑOS


07 de septiembre de 2010

Fuente: Europa Press

 

Venta Micena representa el borde un lago y Fuente Nueva representaba una zona de charcas

 

Conocer cómo fue el entorno ecológico que acogió las primeras dispersiones humanas fuera del continente africano sigue siendo un gran reto científico y supone el objetivo central de dos nuevas tesis doctorales sobre los yacimientos de Orce (Granada) que desvelan datos clave del clima, vegetación y fauna de la zona hace entre 1,3 y 1,6 millones de años.

La primera de las tesis, de Sergio Ros, constata que las cuencas de Guadix-Baza y de Granada contienen uno de los mejores registros de mamíferos continentales del Plio-Pleistoceno de Europa. En estas cuencas se han descrito más de 500 fósiles procedentes de más de una veintena de yacimientos fósiles con presencia de mamíferos ungulados de gran tamaño, como mastodontes y elefantes, de los que se han documentado hasta seis especies distintas, según informó el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (Iphes).

Por su parte, la tesis de María Patrocinio Espigares, ha revelado cómo era el escenario ecológico durante el Villafranquiense superior en el sur de Europa. Para ello, se han analizado los agentes que propician la acumulación de restos y las características paleobiológicas de los grandes mamíferos localizados en Venta Micena hace 1,6 millones de año.

Ambiente templado y gran pluviosidad

De momento, con su trabajo, la investigadora ha detectado un escenario ecológico según el cual Venta Micena representa el borde del lago que existía en la subcuenca de Baza hace 1,6 millones de años.

Además, las especies de macro y micromamíferos indican un ambiente templado, con una pluviosidad más elevada que la actual, con zonas de pradera arbolada y otras boscosas vinculadas a regiones con elevada presencia de agua.

Este borde de lago estaba poblado por abundantes especies de herbívoros: elefantes, rinocerontes, caballos, hipopótamos, seis especies de bóvidos, que eran cazados por los carnívoros, fundamentalmente dos especies de tigres de dientes de sable, Homotherium latidens y Megantereon whitei, aunque también se ha identificado la presencia de un oso, tres cánidos, varios mustélidos y un vivérrido.

Estos depredadores generaban abundante carroña que era aprovechada por la hiena gigante Pachycrocuta brevirostris, verdadera protagonista de este yacimiento, ya que el origen de esta acumulación ósea se ha atribuido a su comportamiento acumulador; además, un gran número de fósiles muestran evidencias de modificación producida por la dentición de estos carnívoros, en su mayor parte como consecuencia de la fracturación para extraer la médula ósea.

Zona de charcas

Por su parte, Fuente Nueva-3 (1,3 millones de años) representa una zona de charcas vinculadas a una surgencia natural, mientras que Barranco León (1,4 millones de años) se localiza en un paleocanal.

La sustitución en estos yacimientos de algunas especies comedoras de hojas por otras de alimentación mixta y más herbívora indica cambios medioambientales con respecto a Venta Micena, con una estepización de la zona y sustitución de ambientes forestados por otros más abiertos, generalmente con un clima más frío.

La asociación faunística en ambos yacimientos es muy similar a la de Venta Micena, sin embargo, y a diferencia del anterior, en estas dos localidades, Fuente Nueva-3 y Barranco León, se ha identificado la presencia de Homo, documentada a través de un abundante registro de industrias líticas, así como evidencias de modificación ósea (presencia de marcas de corte y estigmas de fracturación por percusión).

Los datos obtenidos de los diferentes análisis indican que el escenario más probable para estos dos yacimientos es el de un lugar próximo a la zona de matanza (near kill site).

Según estos estudios, los homínidos accederían de forma puntual a la zona de caza de los grandes carnívoros, transportando los cadáveres o algunas partes de ellos hasta estas zonas más protegidas, probablemente por una vegetación más densa vinculada a la presencia de masas de agua, y allí seleccionarían y procesarían las porciones que posteriormente serían transportadas hasta su zona de hábitat.


Share

Últimas publicaciones

Determinan la frecuencia de entrada de basura en el mar Mediterráneo
12 de abril de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad de Cádiz ha combinado imágenes de satélite y modelos matemáticos para identificar el origen y las causas de la formación de hileras de residuos flotantes en la cuenca mediterránea noroccidental. Esta tecnología permite reconstruir una línea temporal detallada del proceso y muestra cómo los eventos climáticos extremos, principalmente lluvias torrenciales, pueden inyectar grandes cantidades de basura al medio marino. Durante los 3 meses analizados, los expertos calcularon la entrada de 50 toneladas de desechos al mar, la gran mayoría concentrada en un evento de entrada de tan solo tres días de duración.

Sigue leyendo
Un proyecto de ciencia ciudadana convertirá la Universidad Pablo de Olavide en un laboratorio vivo para estudiar la biodiversidad
Sevilla | 11 de abril de 2026

Investigadores de esta institución lideran la iniciativa, en la que participan 200 personas y que concluirá con un informe que recopilará acciones prácticas para mejorar la funcionalidad ecológica del campus.

Sigue leyendo
El inventario más completo de vertebrados de Doñana cuenta con 700 especies registradas desde principios del s.XX
10 de abril de 2026

El inventario, liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), actualiza el conocimiento sobre la biodiversidad en la Reserva de la Biosfera de Doñana, área protegida y amenazada. Las aves son el grupo más rico con 417 especies. Las siguen los peces, con 182 especies. En total se incluyen 700 especies de vertebrados y se excluyen del listado las especies domesticadas.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido