EL HALLAZGO DE UNA MUTACIÓN GENÉTICA ABRE NUEVAS POSIBILIDADES DE INVESTIGACIÓN PARA FUTUROS TRATAMIENTOS DE LA DIABETES
Fuente: Consejería de Salud
Los resultados de este estudio, desarrollado por investigadores del Hospital Regional de Málaga en colaboración con profesionales de Estados Unidos, Israel y Bélgica, se publican en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine
Un grupo de investigadores básicos del Hospital Regional de Málaga, e investigadores de Estados Unidos, Israel y Bélgica, liderados por el doctor Antonio Luis Cuesta Muñoz, han identificado una mutación genética que da lugar a islotes pancreáticos humanos de una gran eficacia y con capacidad de proliferar; hallazgo que permite abrir posibles nuevas vías de futuros tratamientos para la diabetes mellitus mediante técnicas de terapia celular.
Los resultados de esta investigación, financiada por la Consejería de Salud con 53.500 euros a través de los Programas de Genética y Terapias Avanzadas, se publican en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine.
El hallazgo se centra en un paciente afectado de una enfermedad rara, conocida como hipoglucemia monogénica, en el que se ha identificado una mutación que activa el gen de la enzima glucoquinasa y que produce islotes pancreáticos de mayor tamaño, perfectamente formados, de una gran eficacia y con capacidad de proliferar.
La glucoquinasa, una enzima que regula la secreción de insulina por las células beta del páncreas, es responsable de mantener dentro de la normalidad los niveles de glucosa en sangre. Cuando esta enzima se activa por encima de su nivel normal, se produce una secreción mantenida de insulina pudiendo llegar a provocar situaciones de hipoglucemias severas -niveles muy bajos o críticos de azúcar en sangre- y poniendo en peligro el estado de salud de los pacientes a corto y medio plazo.
Las personas diagnosticadas de hipoglucemia monogénica, debida a mutaciones activadoras de la glucoquinasa, tienen niveles muy bajos de glucosa en sangre. Esta enfermedad, en los casos graves, suele diagnosticarse al nacimiento y si no se realiza la terapia adecuada pueden llegar a presentar convulsiones suficientemente graves para afectar al desarrollo mental del recién nacido.
Ya en el año 2004, el grupo liderado por el doctor Cuesta y dedicado al estudio de las Enfermedades Monogénicas de la Célula Beta Pancreática del Hospital Regional de Málaga, realizó un primer hallazgo de islotes de gran tamaño en una paciente con hipoglucemia monogénica debida a una mutación que activaba la glucoquinasa. No obstante, antes de asociar el hallazgo de islotes de mayor tamaño con esa mutación, era necesario confirmarlo al menos en otro paciente con hipoglucemias graves y causadas por el mismo tipo de mutación activante.
El hallazgo de hace seis años se ha confirmado ahora en un segundo paciente sin parentesco familiar alguno con el primer caso descrito, de diferente país y raza, y que presentaba también una mutación activadora en la glucoquinasa. Pero, además, los islotes pancreáticos de este segundo paciente presentaban un 9% de proliferación de células beta pancreática, hallazgo de alta relevancia, ya que por primera vez se describían islotes humanos de gran tamaño y con capacidad proliferativa.
En los dos casos, los islotes pancreáticos de los pacientes tenían un tamaño aproximadamente 2,5 veces mayor que los de personas de la misma edad, sin patología pancreática alguna. A ambos pacientes, y ante la imposibilidad de tratar sus hipoglucemias con fármacos, se les extrajo gran parte del páncreas, dejando aproximadamente tan sólo un 5% y 2% en cada uno de ellos.
Un páncras completo y sano contiene entre 1.000.000-1.200.000 islotes, por lo que los pacientes quedaron con un número de islotes significativamente muy por debajo, aproximadamente con 50.000 y 20.000. Sin embargo, este pequeño número fue suficiente para permitirles quedar libres de sintomatología clínica, lo que indica que estos islotes son de una eficacia metabólica suficientemente alta como para permitirles llevar una vida normal.
Tras los resultados obtenidos se abren nuevas posibilidades de cara al futuro que podrían permitir investigar, y eventualmente desarrollar, terapias celulares para el tratamiento de la diabetes mellitus basadas en la reproducción de islotes pancreáticos humanos con las mismas características que produce la mutación genética.
Actualmente, el grupo de investigadores está desarrollando un par de proyectos de terapia celular financiados por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía y el Ministerio de Ciencia e Innovación, con un total de 225.000 euros.
Este hallazgo que se ha producido por un profesional del sistema sanitario público de Andalucía, se enmarca en la estrategia de investigación por la que el Gobierno andaluz impulsa la labor investigadora en los centros sanitarios. Asimismo, se contextualiza en las líneas del Plan de Genética y del Plan de Atención de personas afectadas por enfermedades raras que la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía ha puesto en marcha, como prioridades de investigación de la Iniciativa Andaluza en Terapias Avanzadas.
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