VOLVER

Share

El IAA participa en Comet Interceptor, la nueva misión de la Agencia Espacial Europea para estudiar un cometa prístino

El Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) colabora en el desarrollo de cuatro de los nueve instrumentos a bordo de la misión que viajarán en las sondas: CoCa (Comet Camera), una cámara de alta resolución en el visible e infrarrojo cercano, el espectrómetro de masas MANIaC (Mass Analyzer for Neutrals and Ions at Comets), EnVisS (Entire Visible Sky coma mapper) una cámara visible multiespectral con filtros polarimétricos y OPIC (Optical Imager for Comets), una cámara para cartografiar el núcleo y los chorros de polvo en diferentes longitudes de onda.

Fuente: Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC)


Granada |
09 de diciembre de 2019

El pasado verano la Agencia Espacial Europea (ESA) seleccionó Comet Interceptor como su primera misión rápida, o de clase F (Fast), con una duración de desarrollo total desde la selección hasta el lanzamiento de unos ocho años. Comet Interceptor constituye un desafío tecnológico que busca estudiar un cometa nuevo, es decir, un cometa que todavía no se ha descubierto y que se mantiene intacto desde su formación. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) participa en la misión a través del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), donde esta semana se reúne el equipo completo de la misión.

Logo de la misión en la que participa el Instituto de Astrofísica de Andalucía.

Las misiones clase F, que tienen una masa de lanzamiento de menos de mil kilos, compartirán el viaje al espacio con una misión de clase media. Comet Interceptor, que se lanzará en 2028 y tendrá como compañera de viaje a Ariel, el observatorio de exoplanetas, consta de tres sondas y esperará en el punto lagrangiano L2 el descubrimiento de un cometa prístino. Desde allí, la misión viajará hacia el objetivo elegido utilizando su propio sistema de propulsión.

“Al estudiar de cerca un cometa nuevo, inalterado, Comet Interceptor nos permitirá avanzar en la comprensión de los procesos físicos y químicos que tuvieron lugar en las primeras fases de la formación del Sistema Solar”, apunta Luisa Lara, investigadora del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) que coordina la contribución española.

Uno de los grandes desafíos de la misión reside en desarrollarla en un período de tiempo muy corto comparado con los plazos habituales en misiones espaciales. Para ello es necesario trabajar de manera muy coordinada entre los distintos países involucrados, utilizar instrumentación con alto nivel de disponibilidad tecnológica y contar con una amplia experiencia técnica en el desarrollo de tecnología espacial.

Esta nueva misión de la ESA se centrará en estudiar un cometa prístino.

España, con la participación del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), contribuirá en cuatro de los nueve instrumentos que viajarán en las sondas: CoCa (Comet Camera), una cámara de alta resolución en el visible e infrarrojo cercano, el espectrómetro de masas MANIaC (Mass Analyzer for Neutrals and Ions at Comets), EnVisS (Entire Visible Sky coma mapper) una cámara visible multiespectral con filtros polarimétricos y OPIC (Optical Imager for Comets), una cámara para cartografiar el núcleo y los chorros de polvo en diferentes longitudes de onda. El Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) proporcionará las fuentes de alimentación para cada uno de los instrumentos, además de una unidad de procesado de datos científicos compartida por EnVisS y OPIC.

Actualmente se trabaja en el diseño consistente de las sondas y la instrumentación. Esta semana, el equipo científico y técnico de la misión se reunió en la sede del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) en Granada para definir las estrategias que permitan obtener el mayor rendimiento científico de la misión, incluyendo la preparación de posibles objetivos de respaldo.

 

Hasta ahora, todos los cometas estudiados desde misiones espaciales son cometas de corto periodo, es decir, objetos que se han acercado al Sol varias veces y que, por lo tanto, han sufrido modificaciones.

Estudiar un cometa verdaderamente prístino constituye un desafío porque estos objetos solo pueden detectarse cuando se acercan al Sol por primera vez, lo que reduce mucho el tiempo para planificar y lanzar una misión. Sin embargo, los avances tecnológicos ya permiten desarrollar misiones de estas características: una nueva generación de poderosos telescopios de reconocimiento está descubriendo estos cometas tan lejos que sí existe margen suficiente para que puedan constituir el objetivo de una misión espacial.

Infografía que concreta la participación de cada país en esta misión.

La misión viajará a un cometa aún por determinar, y lo sobrevolará en su acercamiento hacia el Sol. Sus tres naves espaciales realizarán observaciones simultáneas desde múltiples puntos alrededor del cometa, creando por primera vez un perfil 3D de un objeto «dinámicamente nuevo». Comet Interceptor ampliará así los logros científicos de misiones predecesoras como Giotto o Rosetta.

Comet Interceptor comprende tres naves espaciales. La nave esperará en el punto L2, situado a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra en dirección opuesta al Sol, a que el equipo científico detecte un objetivo adecuado. Cuando este se defina, viajará hacia él y los tres módulos se separarán unas semanas antes de interceptar el cometa. Cada módulo estará equipado con una carga útil científica complementaria, que brindará diferentes perspectivas del núcleo del cometa y su entorno de gas, polvo y plasma.

En el equipo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) involucrado en la misión participan Luisa M. Lara (investigadora principal), Daniel Guirado, Fernando Moreno, Olga Muñoz y Pedro J. Gutiérrez como equipo científico y José María Castro, Miguel Herranz, Jaime Jiménez, Ignacio Martínez, Julio Rodrigo y Fernando Álvarez como equipo técnico.


Share

Últimas publicaciones

Desarrollan un vendaje antibacteriano a partir de paja de trigo y hongos que acelera la cicatrización
Córdoba | 14 de marzo de 2026

Investigadores de la Universidad de Córdoba han obtenido un apósito mezclando fibras nanométricas de celulosa y biomasa derivada del cultivo de un hongo. Probado en ensayos 'in vitro' a escala de laboratorio, esta venda absorbe grandes cantidades de líquido que segregan las heridas y evita infecciones bacterianas comunes. 

Sigue leyendo
Andalucía celebra el Día Internacional de las Matemáticas con Cafés con Ciencia y visitas divulgativas
Andalucía | 13 de marzo de 2026

La Fundación Descubre, perteneciente a la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, organiza y financia casi una veintena de actividades de divulgación científica con motivo de esta efeméride.

Sigue leyendo
Una nueva tecnología desarrollada en la UMA permite generar mapas geoquímicos de alta resolución desde el aire
Málaga | 12 de marzo de 2026

La Universidad de Málaga ha desarrollado una nueva tecnología que permite, de forma inédita, generar mapas geoquímicos de […]

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido