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EL PRIMER CENSO DE LA VIDA MARINA DOCUMENTA LA DIVERSIDAD Y CONEXIÓN DE LAS ESPECIES OCEÁNICAS


05 de octubre de 2010

Fuente:  Europa Press

 

Calculan que aún quedan unas 750.000 especies no descubiertas

 

Los investigadores han presentado el primer Censo de la Vida Marina tras una década de trabajo en el que han participado 2.700 científicos procedentes de 80 naciones. Los resultados muestran que la vida en los océanos es más rica y está más conectada de lo que se predecía así como que la alteración que ha sufrido es también superior a la esperada.

«Esta aventura de cooperación internacional en el siglo 21 ha definido de forma sistemática por primera vez el océano conocido y el gran desconocido e inexplorado», apunta Ian Poiner, presidente del Comité de Dirección del Censo.

En total han sido más de 9.000 días de trabajo en el mar en un número superior a las 540 expediciones a lo que se suma el análisis realizado en laboratorios y archivos. Se han publicado más de 2.600 estudios académicos, una media de uno cada 1,5 días.

Los resultados muestran una imagen global sin precedentes de la diversidad, distribución y abundancia de todas las clases de vida marina en los océanos del planeta, desde microbios a ballenas, desde los polos a los trópicos y desde las orillas de las costas a las profundidades abisales.

La diversidad oceánica se muestra en casi 30 millones de observaciones sobre 120.000 especies organizadas en la base de datos de la vida marina global del Censo, el denominado Sistema de Información Biogeográfica del Océano (OBIS, en sus siglas en inglés).

Las migraciones entre los mares y en la columna oceánica, además de la omnipresencia de muchas especies, demuestran las conexiones entre los océanos. Las comparaciones de los océanos en el presente con los archivos antiguos documentan los cambios sufridos. El Censo establece declives, aunque también algunas recuperaciones, en la abundancia marina.

El directorio de OBIS de nombres y direcciones de las especies oceánicas establece una referencia para el control de los cambios en este siglo y delinea las grandes áreas oceánicas que nunca se han explorado.

«Toda la vida de la superficie depende de la vida dentro y bajo los océanos. La vida marina proporciona la mitad de nuestro oxígeno y gran cantidad de nuestros alimentos y regula el clima. Todos somos ciudadanos del mar. Y aunque aún queda mucho por descubrir, incluyendo al menos 750.000 especies no descubiertas y su papel, ahora estamos mejor familiarizados con nuestros colegas viajeros y su vasto hábitat en este planeta», concluye Poiner.


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