Estudian los cambios genéticos producidos tras un infarto para disminuir la incidencia de insuficiencia cardíaca
Fuente: Universidad de Sevilla
El grupo de investigación Trasplante Corazón. Conservación Corazón Donante de la Universidad de Sevilla, especializado en el estudio del infarto agudo de miocardio, estudia los cambios genéticos que se producen en el paciente que ha sufrido un infarto con el objetivo de hacer un mejor diagnóstico de la enfermedad, desarrollar tratamientos más ajustados y disminuir el número de casos que derivan en una insuficiencia cardíaca.
“En la última década han descendido considerablemente la mortalidad inmediata del infarto agudo y se ha conseguido retrasar la edad de aparición de esta enfermedad de los 50 a los 70 años de media gracias al avance científico y al uso de nuevos fármacos, pero en contraposición el número de pacientes de esta población que deriva hacia la insuficiencia cardíaca es mayor y es esto precisamente lo que queremos evitar», informa el responsable de este grupo de investigación, el cirujano cardiovascular del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla Antonio Ordóñez Fernández.
Tras un infarto, los cardiomiocitos modifican su expresión génica y comienzan a sintetizar unas proteínas distintas a las que solían producir. Ante estos cambios genéticos, el corazón por su parte intenta adaptarse mediante un remodelado a la nueva situación. “Esto que a priori es positivo, a largo plazo se convierte en un remodelado adverso en el que el corazón va perdiendo fuerza y funcionalidad, por ello queremos conocer bien este cambio estructural que desarrolla la célula para que nos sirva como diana terapéutica”, apunta el Dr. Ordóñez.
Para llevar a cabo este estudio, los investigadores de la Universidad de Sevilla trabajan con modelos clínicos, animales de laboratorio y cultivos celulares, y emplean herramientas genómicas, proteómicas e imágenes cardiovasculares que van desde la imagen molecular a la imagen por ultrasonido y por resonancia magnética nuclear. Así, este equipo lo integran expertos en imagen cardiovascular, hemodinamistas, expertos en biología molecular, bioquímicos, especialistas en RMN, y cirujanos cardiovasculares, que colaboran, a su vez, con investigadores de otras zonas de España, de EEUU y Europa.
“Integrar la atención clínica a los ciudadanos en los hospitales, con el conocimiento que genera la Universidad y con las labores de investigación dentro de un mismo campus, ha sido un gran avance para dar soluciones a problemas reales. Ahora necesitamos un mayor compromiso por parte de las empresas privadas biosanitarias, que éstas apuesten decididamente por financiar la investigación para que haya una mayor transferencia tecnológica de los conocimientos generados hacia la sociedad» , demanda el profesor de la Universidad de Sevilla.
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