Evalúan la eficacia de un tratamiento que ralentiza la ‘alfa manosidosis’, una enfermedad rara hereditaria
Un estudio internacional, en el que participan la Universidad de Córdoba y el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) ha evaluado la eficacia de un nuevo tratamiento que ralentiza la progresión de la enfermedad en etapas tempranas, cuando su progresión es aún leve o moderada. Se trata de una terapia de remplazo que emplea ‘velmanase alfa’, un medicamento cuya función es sustituir el déficit enzimático que tiene el paciente. La terapia, que actúa como sustituto de una enzima natural, mejora la motricidad y desacelera la progresión de la enfermedad en etapas tempranas.
Fuente: IMIBIC / Universidad de Córdoba
La ‘alfa manosidosis’ está catalogada como una enfermedad ultra rara hereditaria que afecta aproximadamente a una de cada 500.000 personas. Debido a un error en el metabolismo producido por la deficiencia de una enzima -alfa-manosidasa-, se genera una incapacidad para descomponer ciertos carbohidratos. Como consecuencia, se produce un retraso psicomotor progresivo, sordera, anomalías esqueléticas y alteraciones inmunitarias. Aunque su gravedad es variable y depende de varios factores, rara vez los pacientes superan los 35 años de vida.
Un estudio internacional, en el que participan la Universidad de Córdoba y el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) ha evaluado la eficacia de un nuevo tratamiento que ralentiza la progresión de la enfermedad en etapas tempranas, cuando su progresión es aún leve o moderada. Se trata de una terapia de remplazo que emplea ‘velmanase alfa’, un medicamento cuya función es sustituir el déficit enzimático que tiene el paciente. “Si esta enzima actúa, existirá un menor depósito en el lisosoma de oligosacáridos ricos en manosa, que es el responsable de la aparición de los síntomas de la enfermedad en todos los órganos”, explica la responsable del estudio en España y miembro de la red de investigación Ciberobn, Mercedes Gil-Campos.
Concretamente, el trabajo se centra en los efectos de la terapia sobre la motricidad del paciente mediante el empleo de una prueba -test de Bruininks-Oseretsky- que evalúa de forma objetiva y estandarizada la competencia motora a través de una escala. Según los datos obtenidos, a lo largo de dos años de estudio se ha podido observar una mejora de hasta el 13% en las personas que recibieron el nuevo tratamiento. Los resultados, eso sí, fueron bastante más positivos para pacientes pediátricos. “La enzima sustitutiva parece ser efectiva si la enfermedad aún no ha afectado demasiado a los órganos, por lo tanto, el diagnóstico debe ser precoz para obtener los mejores resultados”, subraya la investigadora. Para ello, se ha configurado un panel de personas expertas que están trabajando en el desarrollo de dos algoritmos enfocados a diagnosticar de forma rápida la enfermedad en pacientes menores y mayores de diez años, cuya sintomatología suele diferir.
El equipo internacional que ha desarrollado el estudio, y que ha investigado esta nueva terapia a lo largo de los últimos años, aún está a la espera de más resultados sobre el efecto del fármaco, y continuará trabajando a lo largo de los próximos añosen otro estudio de seguimiento para conocer la evolución natural de la enfermedad en pacientes tratados y no tratados. No obstante, tal y como subraya la investigadora Mercedes Gil-Campos, el medicamento no es un tratamiento definitivo, sino una terapia para ralentizar los síntomas. “Probablemente, la curación dependa en el futuro del desarrollo de terapias génicas, para lo cual son necesarios fondos para la investigación de estas enfermedades raras y los grupos de profesionales dedicados a ellas”, añade.
Últimas publicaciones
Según un estudio de la Universidad de Córdoba, las personas sin hogar que crean y cuidan un espacio verde obtienen beneficios emocionales a corto plazo como la mejora de su bienestar o la reducción de malestar psicológico.
Un equipo internacional con participación del Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ del CSIC (IPBLN-CSIC) de Granada ha diseñado un método que reconoce una marca genética común en los siete virus de esta familia que infectan a personas. El sistema mostró en el laboratorio una doble utilidad: identificar cantidades mínimas del patógeno y bloquear su multiplicación en células infectadas. Esta estrategia abre la puerta a futuras pruebas portátiles muy sensibles y nuevas estrategias antivirales adaptables a posibles brotes.
Investigadores de la Universidad de Málaga han planteado una alternativa mediante realidad virtual: X-HRC, una plataforma de realidad virtual orientada a la formación inicial en colaboración entre personas y robots colaborativos. La herramienta se ha desarrollado en el marco del proyecto europeo MASTER-XR y se integra en VIROO, un ecosistema de realidad virtual colaborativa usado en entornos educativos y de entrenamiento.
Sigue leyendo

