Expertos de la Universidad de Cádiz diseñan un plan de entrenamiento para enfermos de EPOC que mejora patrón respiratorio y calidad de vida
Fuente: Universidad de Cádiz
La respiración es un proceso natural que debe ser libre y automático, aunque en ocasiones la falta de salud, provocado fundamentalmente por el tabaco u otras patologías, dificulta un correcto patrón respiratorio. Por ello, se trabaja en hacer más eficiente la respiración y conseguir el buen funcionamiento de los distintos tejidos y órganos desde diferentes perspectivas.
De hecho, en la Universidad de Cádiz, investigadores del grupo CTS158 Galeno, coordinados por el profesor José Luis González Montesinos, trabajan en un proyecto, subvencionado por el SEPAR y dirigido por el doctor Aurelio Arnedillo Muñoz, del servicio de Neumología del Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz, centrado en un plan de entrenamiento a un grupo de 20 pacientes de EPOC, de 50 a 83 años, con el objetivo de mejorar su calidad de vida, capacidad de esfuerzo y para disminuir su sensación de asfixia. Hay que tener en cuenta que las personas con EPOC y asma suelen padecer lo que se denomina hiperinsuflación dinámica, una situación anómala que condiciona un incremento en el trabajo de la respiración.
Por medio de este proyecto, en el que también colaboran el Centro Andaluz de Medicina del Deporte de Bahía Sur (Junta de Andalucía), de la mano de la doctora Carmen Vaz, y el Ayuntamiento de San Fernando (Delegación de Deporte), que ha facilitado sus instalaciones deportivas del Pabellón del Parque y Bahía Sur, los pacientes realizan un trabajo combinado de ejercicios aeróbicos (marcha, bicicleta y tapiz rodante), ejercicios de fuerza (máquinas de musculación) y ejercicios respiratorios. Una serie de actividades, en las que algunos de estos “deportistas” utilizan un sistema patentado por la Universidad de Cádiz que permite modificar el patrón ventilatorio y que es conocido como Feelbreathe®
“Para poder llevar a cabo este estudio, hemos dividido a los 20 pacientes de EPOC, en tres grupos: un grupo control, que hace su vida normal; y un grupo experimental que se subdivide en dos: el primero, realiza su plan de entrenamiento con Feelbreathe®, y el segundo, sin Feelbreathe®, pero hace de igual forma actividad física”, tal y como explica el profesor González Montesinos.
Feelbreathe®, una patente registrada
Este dispositivo con el que trabajan algunos de los pacientes, consiste en una nueva banda adhesiva hipoalergénica que puede permitir a sujetos, tanto sedentarios como deportistas, mejorar su capacidad física. Cuando se aplica en las ventanas de la nariz, este material regula la entrada de aire durante la respiración, de forma que se ejercitan los músculos respiratorios a la vez que se realiza ejercicio físico, mejorando además el patrón respiratorio. La educación de este patrón respiratorio es fundamental en personas enfermas, sanas y en deportistas.
Actualmente, “no se han encontrado en el mercado dispositivos dirigidos al entrenamiento del patrón respiratorio y disminución de la hiperinsuflación dinámica, ya que la mayoría de los existentes únicamente van dirigidos al entrenamiento de la musculatura respiratoria para la mejora de su fuerza desde posiciones estáticas, pero no mientras se pasea o se hace ejercicio”, explican sus promotores. Muchas personas con enfermedades respiratorias “poseen ya de por si una correcta fuerza de la musculatura inspiratoria, debido a la propia restricción del flujo ventilatorio que su enfermedad le provoca, por lo que precisan de una mejora de su patrón respiratorio, haciéndola más eficiente y controlada y aumentar los tiempos espiratorios para evitar el atrapamiento de aire. El objetivo de Feelbreathe® es ante todo provocar una disminución de la frecuencia respiratoria, aumentando el tiempo inspiratorio y espiratorio, sin provocar una alta resistencia a la entrada de aire en los pulmones y, todo ello de forma cómoda y dinámica”, en palabras del investigador de la UCA.
Desde el equipo que trabaja en este proyecto han comprobado en tan solo dos meses de entrenamiento que se están produciendo mejoras importantes. Así, por ejemplo, “una de las actividades que deben hacer nuestros pacientes se centra en el Test de la Marcha de 6 minutos, que consiste en que el paciente con EPOC durante este tiempo tienen que andar la máxima distancia posible. A partir de un aumento en la distancia recorrida de 35 metros, ya se estima que hay una mejora clínicamente relevante y algunos han aumentado la distancia recorrida en más de 70 metros, mucho más de lo que se esperaba inicialmente. De igual forma, el trabajo en la sala de musculación ha provocado una mejora sustancial de las cargas que son capaces de movilizar”, como señalan desde la UCA.
El plan de entrenamiento “nos está aportando un feedback altamente positivo ya que todos los pacientes acuden a los entrenamientos con gran motivación y con una actitud muy positiva, lo cual nos demuestra una clara adherencia al ejercicio que les ayuda a mejorar su salud, tanto a nivel fisiológica como psíquica y social”, concluye el profesor responsable.
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