VOLVER

Share

GAFAS PARA LEER EL CEREBRO


30 de noviembre de 2009

¿Cómo reacciona nuestro cerebro ante un estímulo? Esta y otras preguntas referentes a la actividad cerebral de los seres humanos son objeto de estudio de la neurología, aunque la complejidad de nuestro cerebro ha motivado que uno de los principales obstáculos sea la dificultad para conseguir tecnología puntera, a pesar de que en la última década se han realizado amplios progresos en este campo.

 

En el CIMES de la Universidad de Málaga (UMA), y más concretamente en la Unidad de Imagen Molecular, colaboran desde 2008 con la empresa El Jardín de Junio en el estudio del “cerebro vivo”. Se trata de averiguar qué hace el cerebro de una persona cuando realiza cualquier acción, como leer o hablar. Según informó el presidente de la compañía, Luis Castellanos, en la presentación oficial del acuerdo, el CIMES de la universidad malagueña “cuenta con la más avanzada tecnología de resonancia magnética funcional, además de los profesionales expertos que saben utilizar e interpretar los datos que allí se generan”. En este sentido, la UMA dispone de una de las dos técnicas utilizadas en este campo, la RMNf o resonancia magnética funcional, que como explica José Antonio Ruiz, coordinador de la Unidad, “permite localizar qué parte del cerebro se activa al realizar cualquier acción”.

Gracias a este acuerdo entre universidad y empresa, El Jardín de Junio, que ha invertido más de 100 mil euros en este estudio, completó la infraestructura técnica existente –referente en el ámbito nacional- con la adquisición de unas complejas gafas de avanzada tecnología que proyectan imágenes dentro del equipo de resonancia magnética. De esta forma, se han realizado investigaciones con un alto grado de concreción en áreas como la lectura y la memoria, cuyos resultados se publicaran en los próximos meses.

Por su parte, el director del CIMES, Pedro González Santos, señaló que la colaboración con el Jardín de Junio pone de manifiesto el objetivo bajo el cual fue creado este centro de investigación: poner la tecnología al servicio de la sociedad. Esta idea fue reforzada por José Antonio Ruiz, quien añadió que “la capacidad de hacer buenos trabajos y buenas investigaciones revierte siempre en los ciudadanos”.

Ante el éxito de esta primera colaboración, El Jardín de Junio tiene previsto iniciar nuevos estudios junto a otros grupos de investigación de la UMA en temas como el uso del lenguaje en la educación, la afasia o la relación existente entre la música y el dolor.

Más información

 

Uciencia

CIMES – Unidad de Imagen Molecular

El Jardín de Junio


Share

Últimas publicaciones

Jóvenes de bachillerato de toda Andalucía debaten sobre cambio global en el 10º Parlamento Científico
Sevilla | 19 de febrero de 2026

La Sociedad Andaluza para la Divulgación de la Ciencia y la Fundación Descubre, promovida por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, organizan este foro de ideas en el que un grupo de estudiantes aborda temas científicos relacionados con el calentamiento global y la crisis ambiental.

La clausura de esta iniciativa, en la que se celebra la asamblea final, ha estado presidida por el consejero de Universidad, Investigación e Innovación, José Carlos Gómez Villamandos, y la vicepresidenta del Parlamento de Andalucía Ana Mestre.

Sigue leyendo
Desarrollan un dispositivo que genera electricidad a partir del sol y la lluvia de forma simultánea
Sevilla | 18 de febrero de 2026

Se trata de una lámina delgada que recubre nanogeneradores que producen electricidad mediante el impacto de las gotas de lluvia. Además, al mismo tiempo, mejora la durabilidad de las celdas fotovoltaicas. El trabajo, desarrollado por el Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla (ICMS) abre nuevas vías para desarrollar sistemas electrónicos autónomos destinados a ser utilizados en exteriores.

Sigue leyendo
Un estudio confirma que la mojama envasada al vacío y refrigerada mantiene todas sus propiedades medio año
Córdoba | 16 de febrero de 2026

Un equipo de investigación del IFAPA Alameda del Obispo de Córdoba ha analizado la evolución del atún en salazón durante su almacenamiento refrigerado a lo largo de un periodo de hasta nueve meses. Los resultados aportan criterios científicos que respaldan los plazos de conservación y facilitan la gestión del etiquetado y el control de calidad de este producto tradicional.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido