Identifican una molécula que podría ser útil contra el tumor de hipófisis
Fuente: Universidad de Córdoba
La búsqueda de marcadores que contribuyan al diagnóstico precoz del cáncer es una prioridad para los investigadores de todo el mundo. Encontrar la señal de alarma que lanza el cuerpo cuando aparece la primera célula cancerígena y hacerlo lo antes posible, en el primer aviso, es fundamental si se quiere ganar la batalla definitiva a la enfermedad. No se puede esperar a que los síntomas de la enfermedad sean evidentes, hay que buscarlos mucho antes de que su expresión sea perceptible para cualquiera.
En esta línea trabaja desde hace años el equipo de “Hormonas y Cáncer” del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica (IMIBIC), liderado por los profesores Justo Castaño y Raúl Luque. Su grupo ha identificado recientemente una nueva variante de ghrelina –molécula presente en el estómago, el hipotálamo y la hipófisis- bautizada como In1-ghrelina probando su potencial relevancia como diana para el diagnóstico, pronóstico y tratamiento de los tumores de hipófisis, responsables de importantes trastornos hormonales como es el gigantismo o la acromegalia y la enfermedad de Cushing.
El descubrimiento de los científicos cordobeses, realizado en colaboración con investigadores de los Hospitales Reina Sofía de Córdoba y Virgen del Rocío de Sevilla y con el vicepresidente de la sección de Investigación de Endocrinología y Hematología de la compañía farmacéutica IPSEN, el doctor. Michael Culler, ha despertado el interés de la comunidad científica internacional. La mejor prueba de ello ha sido el premio recibido por el doctor Raúl Luque en el transcurso del Congreso de la Sociedad Europea de Neuroendocrinología, a la mejor comunicación oral de tipo clínico por el trabajo traslacional (básico-clínico) presentado sobre la relevancia de esta nueva variante de ghrelina en tumores hipofisarios y por las expectativas que abre para su aplicación práctica.
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