INVESTIGADORES DEL CSIC DESARROLLAN UN CHIP CAPAZ DE RECONSTRUIR EL ATLAS METABÓLICO DE CADA CÉLULA
Fuente: EuropaPress
El dispositivo, fruto de la síntesis de 2.500 moléculas, da una visión en tiempo real del metabolismo hasta el punto de diferenciar la huella dactilar metabólica de cada muestra analizada, es decir, los atributos que la diferencian del resto, sin necesidad de conocer su genoma.
Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un chip capaz de monitorizar la actividad de miles de genes y enzimas simultáneamente, lo que posibilita reconstruir el atlas metabólico de cualquier célula u organismo vivo.
Según los autores de esta investigación, que recoge la revista Science, el acceso a esta información tiene potenciales aplicaciones en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, como el cáncer.
«El chip nos permite reconstruir el atlas metabólico de cualquier tipo de célula e identificar cientos de enzimas, muchas de las cuales podrían ser indicadores de actividades biológicas desconocidas y con aplicaciones todavía por determinar», explicó el director del estudio, Manuel Ferrer.
Ayuda para diagnóstico y tratamiento de enfermedades
Sin embargo, asegura que «aún es temprano» para poder predecir el potencial del chip pero, dado que puede analizar cualquier tipo de célula «será de gran ayuda para futuros test de diagnóstico y para el tratamiento de enfermedades». Asimismo, cree que «abre nuevas expectativas» en la identificación de dianas terapéuticas para el tratamiento de bacterias patógenas causantes de enfermedades infecciosas, así como para identificar alteraciones metabólicas.
Los investigadores aseguran que con los métodos de análisis convencionales resulta «casi imposible» evaluar la presencia o ausencia de las miles reacciones bioquímicas que se producen en un organismo En este contexto, pero el nuevo chip ofrece una oportunidad «sin precedentes» ya que puede monitorizar la actividad de miles de genes y enzimas simultáneamente y así «diferenciar células normales de aquellas que han sido dañadas».
Para desarrollar el dispositivo, los investigadores sintetizaron 2.500 moléculas, que constituyen los sustratos iniciales, finales e intermedios de la gran mayoría de las reacciones biológicas conocidas en organismos vivos. Después, depositaron las moléculas en un chip y añadieron sobre el mismo un extracto de proteínas con el que se puede estudiar la presencia o ausencia de reacciones biológicas mediante la emisión de una sonda fluorescente, cuya señal se recoge y analiza mediante técnicas bioinformáticas.
La investigación ha sido dirigida por el investigador del Instituto de Catálisis (CSIC) Manuel Ferrer, en colaboración con científicos del Centro Nacional de Biotecnología (CSIC) y la Universidad de Oviedo, junto con laboratorios de Alemania, Italia y Reino Unido.
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