La II Conferencia Nacional de Astrofísica reúne en la Olavide a un centenar de expertos
Fuente: Universidad Pablo de Olavide
La Universidad Pablo de Olavide acoge esta semana la II Conferencia Nacional de Astrofísica, un evento que se celebrará del 14 al 16 de noviembre y que reunirá a los mayores especialistas en astrofísica molecular del panorama nacional junto a destacados investigadores de Europa y Estados Unidos. El encuentro está organizado por la UPO y por el Centro de Astrobiología (CSIC – INTA) y financiado por el Programa Consolider – Ingenio.
El objetivo primordial del congreso es aunar los esfuerzos de astrofísicos y químico-físicos de laboratorio para determinar la composición química del cosmos, actividad en la que se centra la Red Nacional ASTROMOL, dirigida por José Cernicharo, vicedirector del Centro de Astrobiología, y coordinada en la Universidad Pablo de Olavide por Bruno Martínez Haya, investigador del departamento de Sistemas Físicos, Químicos y Naturales y vicerrector de Investigación y Transferencia de Tecnología de esta universidad.
Para ello se combinan las observaciones de telescopios de última generación gestionados por consorcios internacionales con participación española (Hershel y ALMA) con datos de moléculas modelo recogidos en el laboratorio o derivados de simulaciones computacionales. Se pretende hacer un mapa de abundancia en el medio interestelar de moléculas relativamente simples como el agua y de otras más complejas compuestas por carbono, oxígeno y nitrógeno. La identificación de estas moléculas en el espacio es fundamental para nuestra comprensión de la composición y evolución química del universo y en particular de los procesos de formación de estrellas y planetas.
El congreso, que consta de setenta ponencias plenarias, tres sesiones de discusión y una mesa redonda de conclusiones, reunirá a cerca de cien expertos en la materia de la talla de José Cernicharo (vicedirector del Centro de Astrobiología), investigador principal del Proyecto Consolider-Ingenio ASTROMOL (Molecular Astrophysics: the Herschel and ALMA era); John Pearson (NASA-Jet Propulsion Laboratory, California Institute of Technology), eminencia a nivel mundial en observación espacial y radiotelescopios; Jonathan Tennyson (University College London), experto en espectroscopía astrofísica y uno de los investigadores y divulgadores de mayor prestigio en el campo, y Stephan Schlemmer (Universidad de Colonia), experto en astrofísica de iones moleculares y responsable de innovaciones tecnológicas de impacto en el estudio de laboratorio.
Últimas publicaciones
Un equipo internacional del que forma parte el Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ (IPBLN-CSIC) ha empleado edición genética para eliminar gran parte del ADN infeccioso en hasta el 97% de células intervenidas en laboratorio. El estudio, aún en fase pre-clínica, muestra que los cortes deben realizarse casi a la vez para impedir que el virus conserve un genoma funcional.
El próximo 12 de agosto, al atardecer, las miradas de curiosos y aficionados a la astronomía apuntarán al cielo. El primero de los tres eclipses que se sucederán en 2026, 2027 y 2028 se iniciará a las 19:39, y llegará a su fase máxima hacia las 20:30, para finalizar entre las 21:15 y 21:25, dependiendo de la zona dónde se observe. En Andalucía se observará de forma parcial, y aunque el Sol no esté totalmente oculto, los expertos recomiendan protección ocular con gafas homologadas, evitar trucos caseros y poco efectivos como gafas de sol convencionales, radiografías, CD o cristales ahumados, ir debidamente equipados con agua y ropa de abrigo, así como escoger lugares abiertos y seguros, siempre mirando al horizonte occidental despejado.
Investigadores de las universidades de Almería y Granada han identificado en varios puntos cercanos a la capital almeriense afloramientos de origen marino correspondientes a la época geológica previa en la que el Mediterráneo se secó casi por completo. En estos arrecifes formados a casi 40 metros bajo el nivel del mar, la transparencia del agua en ese entorno facilitó el crecimiento de corales de lado a lado. Ahora aportan pistas para reconstruir la historia climática del pasado.



