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LA SALUD DE LOS BOSQUES ESPAÑOLES MEJORÓ EN 2010


04 de febrero de 2011

Fuente: SINC

 

El 85,4% de los árboles estudiados presentaron un aspecto saludable, y un 12,2% estuvo dañado por defoliaciones superiores al 25%. El porcentaje de arbolado muerto o desaparecido se mantuvo estable, en torno al 2,3%. Esta bonanza en el estado de salud de los bosques españoles no se apreciaba desde 2004.

Según el MARM, esta mejoría general es más notable en las frondosas, con un 83,3% de ellas sanas frente a un 79,3% en 2009 y algo menos acusada en las coníferas, con un 86,9% del arbolado sano (85,1% el año anterior).

Los bosques de Asturias, Cataluña, Baleares, Andalucía y Valencia presentaron una “clara” mejoría, sin signos claros de decaimiento. El Inventario también señala que han disminuido también los agentes que de forma habitual afectan a los bosques, como los daños por sequía y, en menor grado, por insectos, los daños por procesionaria y por defoliadores primaverales de frondosas.

Daños ascendentes en los bosques

En cuanto a los incendios forestales y a la acción del hombre, suben de forma ligera, así como las perforadores (cerambícidos y bupréstidos), cochinillas y algún ataque puntual de insectos “poco relevantes” a escala global. El trabajo apunta además al mantenimiento de los procesos degenerativos en pinares de radiata y de nigra, así como la presencia generalizada de chancro y tinta en los castañares.

Los daños atribuidos al muérdago siguen una tendencia ascendente, y se confirma el impacto del proceso degenerativo sobre las alisedas cantábricas. El MARM muestra también el crecimiento de fenómenos puntuales de decaimiento en algunos sabinares y se aprecia un cierto incremento en los daños relacionados con el síndrome de la Seca.

Algunas de las razones que explican la mejoría de los bosques son el clima (cantidad y distribución de las precipitaciones, sobre todo en el otoño-invierno de 2009), y las bajas temperaturas extremas registradas de forma puntual en el invierno (que han sido letales en las poblaciones durmientes de insectos defoliadores y perforadores).

Según el Ministerio, también ha sido “decisivo” el papel de las Administraciones Forestales, a nivel nacional y autonómico, gracias a las operaciones selvícolas de limpieza de monte, el fomento de masas mixtas, el combate puntual de organismos de cuarentena, y el desarrollo de métodos de control biológico y biotécnológico.

El Inventario consiste en el seguimiento anual de los puntos de una red sistemática y aleatoria, que cubre toda Europa. El número de puntos revisados en España durante 2010 ha sido de 620, y se evaluó un total de 14.880 árboles: 7.488 coníferas y 7.392 frondosas.


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