La Universidad Pablo de Olavide participará en una red europea Cost sobre autofagia
Fuente: Universidad Pablo de Olavide
La Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla, participará en la red europea en Investigación y Transferencia de Conocimiento sobre Autofagia “Transautophagy” liderada por la profesora e investigadora Caty Casas Louzao, miembro del grupo de investigación en Neuroplasticidad y Regeneración del Instituto de Neurociències (INc) de la Universitat Autònoma de Barcelona. Por la UPO participa el grupo del investigador José Antonio Sánchez Alcázar, del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD), centro mixto de investigación del CSIC, la UPO y la Junta de Andalucía.
El consorcio servirá de plataforma para favorecer la colaboración e intercambio de conocimiento entre empresas, investigadores de varias disciplinas (nanotecnólogos, bioinformáticos, físicos, químicos, biólogos y médicos), y otros agentes vinculados. El proyecto prevé adelantos biomédicos en prevención, diagnóstico y terapia en varias patologías como el cáncer y la neurodegeneración, así como adelantos en la mejora de la calidad de vida relacionados con la alimentación y las fuentes alternativas de energía.
La autofagia es un mecanismo esencial para el mantenimiento de la homeostasis a las células y a los organismos. Controla el balance adecuado de nutrientes y elimina los elementos dañados o sobrantes del interior de la célula, las proteínas alteradas e, incluso, los microorganismos que infectan las células.
En cuanto a la salud de las personas, se trata de un mecanismo de gran importancia terapéutica, con potencial para combatir el cáncer, el lupus eritematoso o la neurodegeneración, entre otros. También se ha mostrado como elemento clave para la lucha contra el envejecimiento de los tejidos.
En el ámbito biotecnológico, la modulación de la autofagia ha mostrado aplicaciones para la optimización de la producción agrícola y para obtener fuentes de energía alternativas a partir de las microalgas.
La red potenciará la innovación como herramienta para la resolución creativa de los problemas científicos y biotecnológicos de la sociedad, ofreciendo oportunidades para investigadores jóvenes y fomentando la igualdad de género. El objetivo principal del Consorcio es acelerar la traslación del conocimiento generando productos y procesos para su utilización en los campos de la biomedicina y la biotecnología. La red también prevé la divulgación y transferencia de los resultados a la sociedad, que irán desde recomendaciones para un envejecimiento saludable o para la prevención de enfermedades, hasta el descubrimiento de nuevas terapias o el desarrollo de biocomponentes o nanodispositivos para modular la autofagia de manera selectiva. Los resultados podrán tener aplicaciones clínicas, como agentes antitumorales, o neuroprotectores, así como aplicaciones en el aprovechamiento de plantas y microorganismos para cultivos eficientes y como fuente alternativa de energía.
El programa COST (European Cooperation in Science and Technology) de la Unión Europea fomenta la creación de redes internacionales de investigación a partir de proyectos con financiación nacional, con una duración de cuatro años.
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