Los ciclistas varones, sobre todo los más jóvenes, fallecen más en caso de accidente
Fuente: Universidad de Granada
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Granada ha puesto de manifiesto que la mortalidad en los ciclistas varía ampliamente dependiendo de la edad y del sexo de la población. Así, los ciclistas varones, sobre todo aquellos que tienen entre 15 y 24 años, sufren una mayor mortalidad que los adultos (25-34 años), un dato que puede explicarse por su mayor exposición y su mayor riesgo de sufrir un accidente.
En los últimos años venimos asistiendo a un incremento en el uso de la bicicleta en España, en su vertiente más deportiva y como forma de desplazamiento urbano. Esta situación puede tener como contrapartida un mayor número de accidentes, o incluso de defunciones, entre el colectivo ciclista, especialmente en un país como España, que hasta hace pocos años no ha empezado a apostar de forma decidida por la bicicleta. De hecho, en el año 2013 se registró un aumento en las muertes de ciclistas en zona urbana respecto al año anterior.
Por este motivo, los autores de este trabajo, pertenecientes al departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Granada, pretendían determinar la contribución de ciertos componentes en la mortalidad de los ciclistas (fallecidos/población). Dichos componentes fueron tres: exposición (ciclistas/población), accidentalidad (ciclistas accidentados/ciclistas) y letalidad (ciclistas fallecidos/ciclistas accidentados).
Para llevar a cabo la investigación, los científicos analizaron los registros correspondientes a 50.042 ciclistas implicados en accidentes de tráfico en España entre 1993 y 2009, obtenidos a partir del Registro Español de Accidentes de Tráfico con Víctimas proporcionado por la Dirección General de Tráfico (DGT) y en los que disponían de información acerca de la edad y el sexo.
Según la edad y el sexo
A partir del análisis mediante un software estadístico, pudieron cuantificar la asociación de la edad y el sexo con la mortalidad de los ciclistas, así como determinar la contribución de cada componente en la mortalidad de un ciclista de edad y sexo determinados.
Los resultados mostraron que el exceso de mortalidad correspondiente a las edades más avanzadas (35 a 79 años) está relacionado únicamente con su mayor letalidad, esto es, su mayor riesgo de morir una vez que se han implicado en el accidente. En cuanto al sexo, para todos los grupos de edad se observó una mayor mortalidad de los hombres respecto a las mujeres, principalmente relacionada con su mayor exposición y, de forma secundaria, con su mayor letalidad.
La autora principal de esta investigación, Virginia Martínez Ruiz, afirma que el conocimiento de esta información “podrá ser de utilidad para ayudar al desarrollo de políticas viales orientadas a disminuir la mortalidad entre los ciclistas, así como para implementar intervenciones, educativas o de otro tipo, sobre aquellos ciclistas de alto riesgo, como por ejemplo los varones de 15-24 años”.
Referencia bibliográfica:
Contribution of exposure, risk of crash and fatality to explain age- and sex-related differences in traffic-related cyclist mortality rates.
Virginia Martínez-Ruiz, Eladio Jiménez-Mejías, Carmen Amezcua-Prieto, Rocío Olmedo-Requena, Juan de Dios Luna-del-Castillo, Pablo Lardelli-Claret. Accident Analysis and Prevention 76 (2015), 152-158.
Contacto: Virginia Martínez Ruiz. Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Granada. Correo electrónico: virmruiz@ugr.es
Últimas publicaciones
Este estudio de la Universidad de Córdoba, en colaboración con el centro IFAPA Alameda del Obispo, identifica además los compuestos químicos presentes en las bellotas que podrían ayudar a encontrar la más apta para el consumo y así fomentar la utilización de un alimento infrautilizado e infravalorado.
Un equipo de investigación del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), junto a la asociación CIRCE, lidera una propuesta científica para la creación de un santuario internacional dedicado a la protección de los cetáceos en el mar de Alborán, un área única donde el Atlántico y el Mediterráneo se encuentran, generando una extraordinaria riqueza biológica.
Sigue leyendoLa investigadora de la Universidad de Jaén Clara Ortega ha formado parte de este trabajo, que trata de conocer cómo el cerebro es capaz de almacenar y gestionar información para actuar y tomar decisiones a partir de esa información. En concreto, pretende analizar si los engramas, conjuntos de células interconectadas que almacenan los recuerdos a largo plazo en el cerebro, codifican representaciones corporales, como experiencias de infección, inflamación, consumo de alimentos o dolor.
Sigue leyendo
