Profesores de la Universidad de Sevilla participan en un proyecto europeo de investigación sobre autofagia
Fuente: Universidad de Sevilla
Los investigadores de la Universidad de Sevilla Mario D. Cordero y Diego Ruano, del Instituto de Biomedicina de Sevilla; Cecilia Gotor, Aurelio Serrano y José Luis Crespo, del Instituto de Bioquímica Vegetal y Fotosíntesis; y José Manuel García Fernández, del Instituto de Investigaciones Químicas, centros mixtos US-CSIC, participan en una red europea de investigación sobre autofagia con aplicaciones en salud, agricultura y energía, liderada por la doctora Caty Casas de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Las redes COST (European Cooperation in Science and Technology) de la Unión Europea fomentan la creación de consorcios internacionales de investigación a partir de proyectos con financiación nacional, con una duración de cuatro años. En concreto, en la red europea en Investigación y Transferencia de Conocimiento sobre Autofagia ‘Transautophagy’, participan 172 investigadores de 24 países.
La autofagia es mecanismo esencial para la estabilidad celular que controla el balance adecuado de nutrientes y elimina los elementos dañados o sobrantes del interior de la célula, como las proteínas malogradas e incluso microorganismos invasores. Desde el punto de vista de la salud, se trata de un mecanismo de gran importancia terapéutica, con potencial aplicación en la lucha contra el cáncer, el lupus eritematoso o la neurodegeneración, entre otras patologías. Igualmente, la autofagia se ha mostrado como un elemento clave para la lucha contra el envejecimiento tisular. En el ámbito biotecnológico, la modulación de la autofagia podría tener aplicaciones para la optimización de la producción agrícola y para la obtención de fuentes de energía alternativas a partir de microalgas.
Por todo ello, los expertos prevén adelantos biomédicos en prevención, diagnóstico y terapia en varias patologías como el cáncer y la neurodegeneración, así como adelantos en la mejora de la calidad de vida relacionados con la alimentación y las fuentes alternativas de energía limpia. El consorcio servirá de plataforma para favorecer la colaboración e intercambio de conocimiento entre empresas e investigadores de varias disciplinas.
La red ‘Transautophagy’ organizará talleres y congresos para fomentar la investigación colaborativa y multidisciplinar, promoviendo la creación de vínculos entre los diferentes participantes y sobre todo con las empresas que también participan como Anaxomics, Prous Instituto, Vivía Biotech o Algaenergy entre otras.
Asimismo, la red potenciará la innovación abierta como herramienta para la resolución creativa de problemas, ofreciendo oportunidades para investigadores jóvenes y fomentando la igualdad de género. Es objetivo principal del Consorcio acelerar la traslación del conocimiento generado en productos y procesos para su utilización en los campos de la biomedicina y biotecnología. La red también persigue aumentar la divulgación y transferencia de los resultados a la sociedad, que irán desde recomendaciones para un envejecimiento saludable o para la prevención de enfermedades, hasta el descubrimiento de nuevas terapias o el desarrollo de biocomponentes o nanodispositivos para modular la autofagia de manera selectiva.
Los resultados podrán tener aplicaciones clínicas a largo plazo como agentes antitumorales, o neuroprotectores, por ejemplo, así como aplicaciones en el aprovechamiento de plantas y microorganismos para cultivos eficientes y como fuente alternativa de energía.
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