Salud y deporte, este verano en el Parque de las Ciencias
La salud es el ámbito que más interesa a la sociedad después del deporte y el empleo, según la Encuesta de Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología realizada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología. Un interés que crece en verano con el buen tiempo y las vacaciones y al que ha querido responder el Parque de las Ciencias con la organización de actividades especiales que unen, precisamente, salud y deporte para estos meses de estío.
Así, será posible conocer, por ejemplo, el tipo de actividad y la frecuencia con la que se debe realizar para mejorar la calidad de vida en la Ventana ‘Las ciencias en el deporte’, donde la Universidad de Granada expone los resultados científicos y tecnológicos que han alcanzado en los últimos años en torno a este ámbito. En ella, también se muestran avances que ayudan a obtener mejores resultados en espectáculos de alto rendimiento como el fútbol o el esquí y que están detrás de muchas de las Medallas que se han logrado en los Juegos Olímpicos que se clausuraron ayer en Londres.
Una patente para mejorar el lanzamiento de penaltis, softwares que reproducen el movimiento en 3D son algunos de los proyectos que se exponen en este espacio.
Además, los visitantes pueden probar algunas de las técnicas, desarrolladas por la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, como la plataforma de presiones. Se trata de un sistema de sensores que detecta la presión de las distintas zonas del pie y recogen información sobre la posición de la cadera o la postura de la espalda, entre otras. Este método permite resolver desde problemas ortopédicos o posturales hasta incrementar el rendimiento de un deportista al determinar los movimientos que deben reforzar o cambiar para obtener mejores resultados.
Entre los desarrollos tecnológicos más atractivos que se presentan destaca un software conectado a una bicicleta que permite desde programar el entrenamiento hasta simular un tour con la visualización de paisajes reales a través de una pantalla, al tiempo que mide velocidad y potencia.
Y el que quiera conocer cómo varía su pulso al correr también puede hacerlo mientras entrena en una cinta con el pulsímetro digital diseñado por el grupo.
Pero para entender por qué se acelera el pulso hay que conocer cómo funciona el corazón. De este modo, la siguiente parada en esta propuesta del museo para fomentar los hábitos saludables en todos los públicos es el Pabellón Viaje al Cuerpo Humano, donde se explica de una forma interactiva cómo funciona nuestro organismo y cómo debemos cuidarlo. Además del contenido permanente, en el periodo vacacional se han organizado sesiones diarias de dos talleres abiertos al público y que se realizan en el Anfiteatro Anatómico: ‘El cerebro’ y el ‘Aparato digestivo’.
En estos talleres se explican desde aspectos anatómicos hasta cómo es su funcionamiento y qué debemos hacer para mantener en forma nuestro cerebro y saludable nuestro aparato digestivo.
La piel y su función, cómo son el sistema respiratorio o el endocrino o los efectos del colesterol o del tabaco en el organismo son otros de los aspectos que podrán conocer quienes este verano elijan el cuerpo humano como destino para su viaje vacacional.
Más información:
Últimas publicaciones
Un equipo de investigación del Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba (IAS-CSIC) ha analizado más de un centenar de muestras de quinoa cultivada en Andalucía y Extremadura durante dos años. El estudio ha demostrado que tanto el contenido de antioxidantes como grasas saludables depende en gran medida de la genética de la planta, lo que permitirá seleccionar aquellas variedades con mayor valor nutricional que mejor se adapten al clima del sur de España.
Un equipo de investigación de la Estación Experimental el Zaidín de Granada (CSIC), del Centro Tecnológico EnergyLab y de la Universidad de Copenhague ha aplicado una solución a partir de residuos vegetales para reducir la liberación de sustancias nocivas de los desechos de la ganadería porcina. El hallazgo ofrece una alternativa al uso de productos químicos agresivos y abre la puerta a nuevas formas de gestionar el estiércol con menor impacto ambiental.
Un equipo de investigación de la Universidad de Sevilla ha confirmado que este aceite reduce las alteraciones del ojo provocadas por los niveles elevados de la presión sanguínea. Los resultados del estudio con células y animales validan su potencial uso terapéutico en enfermedades oftálmicas.