UNA FERIA DE LA CIENCIA SOSTENIBLE
Fuente: Fundación Descubre
Una casa ecológica basada en el sistema de refrigeración que utilizan los botijos, jardines verticales, un cortijo que combina lo tradicional y la tecnología para aprovechar los recursos energéticos del entorno, prototipos de generadores eólicos, la energía que produce el sonido Todas estas experiencias conviven en la Feria de la Ciencia de Sevilla y son la mejor prueba de que la concienciación y el respeto por el entorno son una de las temáticas presentes en este certamen en el Año Internacional de la Energía Sostenible para todos.
El impacto medioambiental de las tecnologías vertebra el expositor del colegio María Madre de la Iglesia de Sevilla. Por un lado, muestran pequeños prototipos de placas solares y módulos eólicos que los estudiantes han construido en clase de tecnología. Asimismo, dedican un espacio al coltán un mineral escaso presente en los dispositivos tecnológicos actuales que se extrae principalmente en el Congo. Los divulgadores explican las consecuencias medioambientales y sociales de su explotación. Sin embargo, la experiencia más sonora de este espacio es la campana tailandesa que muestra las posibilidades energéticas del sonido. Se trata de un recipiente de cobre con agua que, además de servir para la llamada a la oración en la India, pulverizar el agua.
A las espaldas de este expositor, los visitantes podrán ver cómo es una vivienda ecológic
a, con un prototipo de la construcción que participará este año en el certamen Solar Decatlón 2012. Dos divulgadores van desgranando los sistemas que hacen a la vivienda ahorrar energía gracias a sus estrategias que se van cambiando en verano o invierto. Durante la época estival, unas lamas simulan unas hojas de parra que sombrea el techo. A esto se suman ventanas que provocan una corriente de aire. Además cuenta con una depuradora ecológica para reutilizar las aguas grises. Sin embargo, el sistema que caracteriza la vivienda es el efecto botijo ya que la cobertura de la pared exterior cuenta con una cámara de aire con cerámica, con unos canales en su interior que producen un riego por goteo.
Desde Almería, el IES Al-Ándalus muestra un protipo de cortijo energéticamente sostenible que aúna técnicas de siempre y tecnología actual. Habitaciones orientadas al sur si se persigue calor o al norte si se pretende que sean frescas, junto con muros gruesos, el encalado para reflejar la radiación solar o el tejado de pizarra como aislante térmico constituyen algunas de las fórmulas tradicionales para aprovechar la energía. A ella se suman, los paneles solares que recargan una batería, un molino eólico y un sistema de regadío que detecta la humedad de la tierra y en función de ésta vierte agua a unas plantas, sistemas actuales de ahorro.
Jardines verticales
Otra de las estrategias para las nuevas construcciones ecoeficientes son los denominados jardines verticales. Muros de plantas cultivados sin necesidad de suelo, donde las raíces se desarrollan en una superficie vertical. El IES Heliche de Olivares (Sevilla) muestra ejemplos de estas estructuras verdes que reducen hasta 10 grados la temperatura interior de los edificios en verano y la mantienen en verano. Lo que supone un ahorro de un 25% de energía.
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