Analizan nuevas técnicas para medir el calor del suelo, clave en la agricultura del futuro
Un estudio conjunto de las Universidades de Granada y de Wasit (Irak) destaca el papel de las tecnologías emergentes para comprender el comportamiento térmico del suelo y mejorar la gestión agrícola y ambiental.
Fuente: Universidad de Granada
La Universidad de Granada, en colaboración con la Universidad de Wasit (Irak), ha llevado a cabo un estudio que profundiza en las técnicas utilizadas para medir la conductividad térmica del suelo, una propiedad fundamental para entender cómo se transmite y almacena el calor en los ecosistemas terrestres. El suelo desempeña un papel fundamental en la regulación del clima, del ciclo del agua y de la productividad de los ecosistemas terrestres. Por ello, el estudio subraya la relevancia de este parámetro físico para avanzar hacia modelos de gestión agrícola, hidrológica y ambiental más sostenibles. El estudio ha sido publicado en la revista Archives of Computational Methods in Engineering.
Los investigadores Andrés Caballero y Jesús Fernández, del Departamento de Análisis Geográfico Regional y Geografía Física de la UGR, explican que “Ll conductividad térmica condiciona procesos clave como la temperatura del suelo, la disponibilidad de agua, la actividad biológica y la eficiencia de las infraestructuras y los sistemas agrícolas. Su correcta evaluación resulta imprescindible para mejorar los modelos climáticos e hidrológicos, optimizar el uso del agua y anticipar los efectos del cambio climático sobre los sistemas terrestres”.
La investigación destaca el papel creciente de las nuevas tecnologías de medición y simulación para caracterizar el comportamiento térmico del suelo en distintos contextos climáticos y tipos de suelo. La integración de datos procedentes de sensores con modelos avanzados de simulación mejora la capacidad para predecir la respuesta del suelo frente a episodios extremos de calor, sequía o cambios en el régimen hídrico.
“Las tecnologías emergentes como los sensores de fibra óptica o las redes inalámbricas de sensores”, señalan los investigadores, “permiten monitorizar el comportamiento térmico del suelo de forma continua y con mínima alteración del medio. Estas nuevas aproximaciones representan un cambio de paradigma en la forma de estudiar el suelo, ya que nos permiten pasar de mediciones puntuales a una observación continua, lo que abre nuevas posibilidades para interpretar cómo responden los suelos a las prácticas agrícolas y a las condiciones ambientales”.
Estos avances tienen aplicaciones directas en ámbitos como la agricultura de precisión, la gestión sostenible del agua, la planificación territorial y el diseño de estrategias de adaptación al cambio climático, contribuyendo a una toma de decisiones más informada y eficaz.
“La importancia de comprender cómo medir y predecir el comportamiento térmico del suelo es un paso imprescindible para avanzar hacia sistemas más resilientes y sostenibles. Este trabajo refuerza la idea de que el suelo no es solo un soporte pasivo, sino un elemento activo en la regulación del clima, la hidrología y los ecosistemas terrestres, cuyo conocimiento detallado resulta esencial para afrontar los retos ambientales de nuestro tiempo”, añaden Caballero Calvo y Fernández Gálvez, quienes recuerdan que, además, el estudio se alinea con iniciativas estratégicas de gran actualidad como la Misión de la Unión Europea para la Salud del Suelo, el Pacto Verde Europeo y los objetivos internacionales de conservación del suelo y del agua, que reconocen al suelo como un recurso clave en la lucha contra el cambio climático.
Referencias
Al-Shammary, A.A.G., Al-Shihmani, L.S.S., Fernández-Gálvez, J. & Caballero-Calvo, A. (2026). A Review of Soil Thermal Conductivity Measurement Techniques, Challenges, and Future Directions. Archives of Computational Methods in Engineering. ISSN: 1886-1784 https://doi.org/10.1007/s11831-026-10509-7
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