Arranca la lucha contra la enfermedad hemorrágica del conejo en el Mediterráneo
La Universidad de Córdoba se une a centros de investigación de Portugal, Francia, Italia, Argelia y Túnez para trabajar dentro del proyecto LAGMED, que busca para dar solución a la enfermedad que en 30 años ha diezmado notablemente las poblaciones europeas de conejo: la enfermedad hemorrágica del conejo (RHD). El detonante de esta enfermedad es un Lagovirus de la familia Caliciviridae que causa una hepatitis fulminante que lleva a la muerte del conejo dentro de las 48 o 72 horas siguientes a la infección.
Fuente: Universidad de Córdoba
El proyecto LAGMED (Improvement of preventive actions to emerging LAGoviruses in the MEDiterranean basin: development and optimisation of methodologies for pathogen detection and control) financiado con 902.400 euros por la Fundación PRIMA (Partnership for Research and Innovation in the Mediterranean Area) ha celebrado su reunión de arranque en el Centro de Investigación en Biodiversidad y Recursos Genéticos (CIBIO) de Porto (Portugal).
Personal investigador de los países mediterráneos de Portugal, Francia, Italia, Argelia, Túnez y España (representada por la Universidad de Córdoba) se han reunido en torno a este proyecto para dar solución a la enfermedad que en 30 años ha diezmado notablemente las poblaciones europeas de conejo: la enfermedad hemorrágica del conejo (RHD). El detonante de esta enfermedad es un Lagovirus de la familia Caliciviridae que causa una hepatitis fulminante que lleva a la muerte del conejo dentro de las 48 o 72 horas siguientes a la infección.

De izquierda a derecha Stéphane Bertagnoli, INRA y ENVT de Francia; Lilia Messadi, ENMV, Tunez; Antonio Lavazza, Istituto Zooprofilattico Sperimentale della Lombardia e dell’Emilia Romagna, Italia; Ghislaine Le Gall-Reculé, Agence nationale de sécurité sanitaire, Francia; Lorenzo Capucci, Istituto Zooprofilattico Sperimentale della Lombardia e dell’Emilia Romagna, Italia; Juan Bárcenas, INIA, España; Pedro Esteves, CIBIO; Joana Abrantes, CIBIO; Esther Blanco, INIA, España; Ana Lopes, CIBIO; Carlos Rouco, Universidad de Córdoba; Hacina Ain Baziz, Facultad de Veterinaria de Argelia (en el portátil por skype).
Esta infección resulta de la interacción entre el patógeno, el huésped y el medioambiente y, a pesar de que con las campañas de vacunación se consiguió controlar la enfermedad, la infección se ha vuelto a hacer fuerte con un nuevo genotipo detectado en Francia en 2010 que afecta tanto a animales salvajes como a animales de granja que ya estaban inmunizados.
El equipo de investigación de LAGMED busca probar y determinar las medidas de bioseguridad más adecuadas para contener la enfermedad y prevenir brotes futuros tanto en campo como en granja. Para ello, durante tres años, estudiarán las interacciones entre huésped y patógeno para comprender el sistema inmune del conejo y desarrollar vacunas y acciones preventivas efectivas para reducir el impacto socioeconómico de estos brotes.
El investigador del departamento de Botánica, Ecología y Fisiología de la Universidad de Córdoba Carlos Rouco trabajará en este proyecto que será especialmente relevante para los países africanos de la cuenta mediterránea donde se promueven conejos para programas de reducción de la pobreza.
Últimas publicaciones
Un equipo de investigación de la Universidad de Almería ha desarrollado un método para determinar la procedencia floral del producto mediante el análisis de las sustancias aromáticas y otros indicadores que completan su perfil químico. La técnica abre nuevas posibilidades para mejorar la trazabilidad, el control de calidad y la detección de fraudes alimentarios en el sector apícola.
Sigue leyendoUn equipo de investigación de la Universidad de Sevilla ha definido cómo son las relaciones alimentarias de los organismos de tres lagos alpinos de esta reserva de la biosfera andaluza, un paso para entender mejor qué ocurriría en estos ecosistemas de alta montaña frente a perturbaciones ambientales.
Sigue leyendoEl informe sobre la biodiversidad de Doñana presentado hoy en Sevilla muestra que la inundación excepcional de la marisma durante el año pasado benefició a la vegetación y la reproducción de aves, anfibios e insectos acuáticos.


