La Olavide investiga mecanismos celulares relacionados con la función mitocondrial y el envejecimiento
Fuente: Universidad Pablo de Olavide
Un grupo de científicos de la Universidad Pablo de Olavide, liderado por Marta Artal-Sanz, ha puesto en marcha un proyecto cuya finalidad es comprender los mecanismos celulares que regulan la actividad mitocondrial, como paso necesario para combatir el envejecimiento y las patologías asociadas a él. Este estudio, financiado con 1,4 millones de euros por el prestigioso programa europeo Starting Grant para jóvenes promesas científicas, aspira a proporcionar conocimientos científicos para comprender mejor enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson, así como para avanzar en el tratamiento de patologías tales como la diabetes o la obesidad.
El gusano C. elegans será el eje central de este proyecto, en el que se utilizarán tecnologías punteras en el campo de la metabolómica, la ciencia que estudia los procesos implicados en la mediación de los ajustes metabólicos asociados con la longevidad. En concreto, estos investigadores centran sus esfuerzos en conocer la interacción de la ruta de la insulina y las prohibitinas (PHB) en el proceso del envejecimiento del nematodo. “Las prohibitinas son unas proteínas que se encuentran en la mitocondria y que afectan a la producción de energía (ATP), así como a la acumulación de grasas, en función de la genética y edad del individuo, y las condiciones ambientales”, explica la responsable del proyecto.
En la comunidad científica está generalmente aceptado que la disfunción mitocondrial afecta el envejecimiento independientemente de la ruta de la insulina, una de las más prominentes en la regulación de la longevidad. Sin embargo, recientemente el equipo que dirige Marta Artal publicó en Nature un hallazgo importante: las prohibitinas tienen un efecto en el metabolismo mitocondrial y en la movilización de grasa en respuesta a la señalización por insulina. “La falta de prohibitinas reduce la longevidad de animales salvajes, mientras paradójicamente, en condiciones de estrés o de baja señalización por insulina, aumenta la longevidad de forma dramática”, señala la investigadora.
Los resultados de este proyecto, de cinco años de duración, proporcionarán una comprensión sin precedentes de las vías de señalización celulares implicadas en la activación y represión de la biogénesis mitocondrial y del metabolismo de las grasas. Y es que entender la compleja interacción entre las diferentes rutas de señalización celular y la función mitocondrial es avanzar para combatir el envejecimiento y las patologías asociadas a él. Como señala la responsable, “estos estudios aumentarán significativamente nuestra experiencia experimental con este sistema modelo en el campo de la metabolómica y proporcionarán una comprensión de los perfiles metabólicos asociados a la disfunción mitocondrial y a la deficiencia de insulina en el proceso del envejecimiento”.
“Mitochondrial signalling crosstalk in the regulation of ageing (MitoSigAge)” es un proyecto financiado con 1,4 millones de euros por el Consejo Europeo de Investigación, a través del programa Starting Grant (ERC Grant Agreement n. 281691) perteneciente al VII Programa Marco de la Unión Europea (FP/2007-2013). En su gestión cuenta con la participación de la Oficina de Proyectos Europeos, de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la Universidad Pablo de Olavide.
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