Confirman la alta concentración de dióxido de carbono de origen humano en masas de agua mediterráneas
Fuente: CSIC Andalucía
Un estudio liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) confirma que el océano Atlántico es muy vulnerable a la acidificación, un fenómeno producido por el descenso gradual del pH como consecuencia de la absorción de elevadas concentraciones de dióxido de carbono (CO2) de origen humano. La investigación, que se ha centrado en el Estrecho de Gibraltar y que aparece publicada en la revista Scientific Reports, apunta a que algunas masas de agua del Mediterráneo acumulan altos niveles de CO2procedente de actividades humanas.

El trabajo recoge por primera vez una evolución temporal de la tasa de acidificación de las aguas del Atlántico Norte y el Mediterráneo que se intercambian a través del canal./ PIXABAY
El trabajo recoge por primera vez una evolución temporal de la tasa de acidificación de las aguas del Atlántico Norte y el Mediterráneo que se intercambian a través del canal. Los resultados atienden a las mediciones periódicas llevadas a cabo durante 11 años, entre 2005 y 2015.
Efectos de la acidificación
El océano absorbe aproximadamente un tercio de las emisiones de CO2 mediante la disolución inicial del gas en las aguas superficiales y su posterior transporte al interior oceánico a través de las corrientes y los procesos de mezcla. Allí se almacena y acumula con el tiempo. Pero este “efecto amortiguador” supone que los ecosistemas marinos sufran acidificación oceánica.
“La acidificación afecta a los ciclos de elementos esenciales del océano, pero también a la biota, desde el plancton oceánico hasta los corales y bivalvos, que ven alterados sus mecanismos fisiológicos y el acceso al carbonato, cemento a partir del cual construyen sus estructuras calcáreas”, explica la investigadora del CSIC Emma Huertas, del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía, una de las autoras del estudio.
Según los científicos, el descenso del pH en la cuenca mediterránea durante la última década ha sido más lento de lo pronosticado debido a mecanismos de circulación oceánica y a particularidades biogeoquímicas que, en conjunto, ejercen “un efecto tampón”. “A largo plazo, la entrada de aguas atlánticas acidificadas a través del Estrecho exacerbará la disminución de pH en el Mediterráneo. Por tanto, es esencial continuar la observación oceánica en este nodo geográfico tan relevante, con el fin de monitorizar la el estado de salud de los ecosistemas Mediterráneos”, destaca Huertas.
Últimas publicaciones
Un equipo de la Universidad de Málaga ha analizado en institutos andaluces si la forma en que el equipo docente gestiona las emociones en el aula influye en el entusiasmo, la dedicación y la implicación con los estudios de medio millar de adolescentes. Los resultados muestran que el estudiantado que percibe más habilidades emocionales en sus profesores también se siente más apoyado y presenta mayor conexión con las tareas escolares.
Un equipo de investigación de la Universidad de Cádiz constata que el aumento de la temperatura modifica la forma en que los sistemas marinos secuestran este gas que capturan de la atmósfera, reduciendo la proporción que permanece retenida a largo plazo en el océano. El hallazgo aporta nuevas evidencias sobre cómo el calentamiento global podría debilitar uno de los mecanismos naturales de regulación del clima más importantes del planeta.
La iniciativa ha sido galardonada en la XII Conferencia Internacional de la Fundación IMFAHE (International Mentoring Foundation for the Advancement of Higher Education), un encuentro internacional sobre innovación, que pone en contacto a talentos de todo el mundo y ofrece apoyo en su desarrollo profesional.
Sigue leyendo

