Demuestran que la colocación de líneas que se iluminan por la noche en las carreteras ayuda a reducir accidentes de tráfico
Investigadores de la UGR analizan el impacto de las líneas fotoluminiscentes en el comportamiento de los conductores en curvas. El estudio indica que reducen el riesgo de salidas de vía.
Fuente: Universidad de Granada
Dos equipos científicos de la Universidad de Granada (UGR) han llevado a cabo una investigación exploratoria sobre el potencial de las marcas viales inteligentes fotoluminiscentes como herramienta para mejorar la seguridad en carretera, especialmente durante la conducción nocturna y en tramos con curvas.
Las marcas fotoluminiscentes tienen la capacidad de emitir luz en la oscuridad sin necesidad de una fuente eléctrica externa, ya que almacenan energía luminosa durante el día y la liberan progresivamente en la noche.
La investigación es fruto de una colaboración multidisciplinar entre el grupo Transporte y Seguridad (TRYSE) del Departamento de Ingeniería Civil y el Laboratorio de Neuroergonomía y Rendimiento del Operador del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC), ambos de la Universidad de Granada.
A diferencia de la señalización convencional, que depende del reflejo de los faros del vehículo, estas líneas permiten anticipar mejor el trayecto de la carretera en condiciones de baja visibilidad, lo que las convierte en una tecnología emergente dentro del ámbito de las carreteras inteligentes.
Experimento con un simulador
Para evaluar de forma controlada su impacto, los investigadores han diseñado un experimento dentro de un simulador avanzado de conducción de la UGR. Los conductores participantes han recorrido distintos escenarios nocturnos que reproducen carreteras rurales con curvas, comparando tres tipos de marcas viales: señalización convencional, marcas inteligentes de color verde y marcas inteligentes de color rojo. También se han analizado diferentes anchos de línea para estudiar su posible influencia en la conducción.
Los resultados indican que, en presencia de marcas inteligentes, los conductores mantienen una mayor distancia respecto al borde de la carretera, un comportamiento asociado a una menor probabilidad de salida de vía. Este patrón se observa tanto con marcas verdes como rojas, lo que sugiere un efecto positivo de la mejora de la visibilidad del trazado, aunque los autores subrayan el carácter preliminar de los hallazgos.
“Además, en ningún caso se ha detectado un aumento de la velocidad, lo que sugiere que esta tecnología mejora la percepción del trazado sin inducir conductas de riesgo”, explica Francesco Angioi, primer firmante del trabajo.
En cuanto al ancho de las marcas viales, los investigadores concluyen que no es necesario aumentar el tamaño de la señalización cuando se emplea tecnología fotoluminiscente, ya que los beneficios se mantienen con las dimensiones convencionales, facilitando su implantación y reduciendo costes.
Recientemente, el equipo se ha reunido para definir los siguientes pasos del proyecto y ha mostrado las instalaciones y capacidades de los laboratorios a sus colaboradores internacionales del Politécnico de Turín (Italia) y la Universidad NORD (Noruega).
Colaboración interdisciplinar para mejorar la seguridad vial
El trabajo pone de relieve la importancia de la colaboración entre disciplinas para abordar retos complejos como la seguridad vial. La combinación de la ingeniería del transporte y la neuroergonomía ayuda a comprender no solo el diseño de la infraestructura, sino también cómo las personas la perciben y reaccionan ante ella.
Las marcas fotoluminiscentes se perfilan como una solución eficaz que puede aplicarse en curvas peligrosas, tramos rurales con escasa iluminación y zonas con visibilidad reducida. Los científicos señalan que serán necesarias futuras investigaciones en entornos reales, con tráfico y diferentes condiciones meteorológicas, para validar y ampliar los resultados.
“No obstante, el estudio abre una vía prometedora para el desarrollo de soluciones innovadoras orientadas a una movilidad más segura”, concluye la investigadora del Departamento de Ingeniería Civil Rocío de Oña.
El trabajo, publicado en la revista internacional Accident Analysis & Prevention, forma parte del proyecto SARAH (Smart Road for Assisted Human Driving; PID2022-141935OB-I00), financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Agencia Estatal de Investigación y fondos FEDER de la Unión Europea.
Últimas publicaciones
El catálogo de la Fundación Descubre lo conforman 62 iniciativas de divulgación científica. En las observaciones astronómicas se ofrecerá información detallada sobre el `Trío de eclipses´ que se sucederán en 2026, 2027 y 2028.
Sigue leyendoUn macroestudio internacional en el que participa la Universidad de Granada aclara las tendencias de obesidad desde los años 80 y revela que su incremento se ha ralentizado, estabilizado e incluso revertido en muchas naciones, aunque sí crece en países en vías de desarrollo. En este análisis han participado más de 1.900 investigadores y se han empleado datos de 232 millones de personas, procedentes de 200 países y territorios.
Sigue leyendoEste estudio de la Universidad de Málaga abre nuevas vías para el desarrollo de terapias más eficaces ante virus emergentes y nuevas variantes resistentes.
Sigue leyendo



