EL CSIC COLABORA CON NACIONES UNIDAS EN LA PREVENCIÓN DE CONTAMINANTES ORGÁNICOS
Fuente: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Estos compuestos, que incluyen pesticidas como el DDT, tienen efectos nocivos sobre la salud y el medio ambiente. Los científicos asesoran a Cuba en el control de las dioxinas.
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha firmado un acuerdo con el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) para colaborar en la implantación del Convenio de Estocolmo en países en vías de desarrollo. Este acuerdo internacional, suscrito por España, busca frenar la propagación de los contaminantes orgánicos persistentes, un grupo de compuestos que incluyen pesticidas como el DDT o productos químicos industriales.
Su extensión tiene importantes efectos nocivos sobre los ecosistemas y en los seres vivos, entre ellos, cáncer o interferencia en la capacidad reproductiva. En concreto, el acuerdo formaliza la colaboración de científicos del Laboratorio de Dioxinas, una instalación del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua de Barcelona (CSIC), con las autoridades científicas cubanas en la implantación del citado convenio.
Los científicos del laboratorio, uno de los equipos con más experiencia del mundo en estos contaminantes, han iniciado los trabajos para identificar aquellos laboratorios cubanos capaces de llevar a cabo análisis de contaminantes orgánicos persistentes
y realizar una reunión científica de trabajo con los investigadores del país. Además, están evaluando qué infraestructuras necesita la isla en esta materia y ofrecen formación específica a sus investigadores. Por último, de nuevo en España, actuarán como laboratorio de referencia para evaluar los resultados que provean los científicos locales.
El objetivo final es que los laboratorios cubanos puedan ofrecer datos fiables al Inventario Mundial de Emisiones de Contaminantes Orgánicos Persistentes, una de las herramientas surgidas del Convenio de Estocolmo.
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