EL PLUMAJE DE LOS PETIRROJOS REVELA INFORMACIÓN SOBRE SU SEXO Y EDAD
Fuente: Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
La investigación, que ha tenido lugar en una pineda al norte de Barcelona, revela que los ejemplares juveniles que acaban de dejar el nido exhiben un plumaje marrón. El distintivo tono rojizo de la especie aparece meses más tarde, durante el primer cambio de plumaje veraniego. El investigador del CSIC en la Estación Biológica de Doñana que ha liderado el trabajo, Roger Jovani, explica: Después de más de seis décadas, aún tenemos una comprensión muy limitada de la importancia de la información que los petirrojos pueden comunicar con sus pechos rojos.
El cambio de plumaje que experimentaron los petirrojos el segundo verano reveló que el tamaño de su pecho cubierto de plumas rojas se había incrementado tanto en machos como en hembras. Sin embargo, el de los machos era más grande que el de las hembras.
A través de modelos informáticos, los investigadores tomaron imágenes del pecho de los petirrojos que corresponden con su propio sistema visual. Los resultados demostraron que la línea gris, que también crece con la edad, realza el perímetro del pecho rojo.
Jovani opina: Nuestro estudio es un primer paso para comprender el papel del pecho rojo y la franja gris en la vida de los petirrojos, y concluye: Estudios posteriores podrían revelar más sorpresas en este campo relacionadas con resolver enfrentamientos territoriales y decisiones de emparejamiento.
Jovani R., Avilés J. M., Rodríguez-Sánchez F. Age-related patterns of sexual plumaje dimorphism in the European Robin Erithacus rubecula. IBIS. DOI: 0.1111/j.1474-919X2011.01187.x
Últimas publicaciones
Un estudio de la Universidad Pablo de Olavide revela que la habilidad del compañero puede tener efectos inesperados: cuando la diferencia de nivel es alta, colaborar con alguien de mayor capacidad y conocimientos no garantiza un mejor rendimiento y puede incluso reducir la nota individual.
Sigue leyendoEste proyecto de la Universidad Pablo de Olavide, en colaboración con las universidades de Barcelona y Vigo, combina revisión científica, datos públicos desagregados y la voz de expertas y colectivos para orientar políticas climáticas con enfoque feminista y justicia social.
El modelo, diseñado por investigadores de la universidad de Córdoba y aplicado en olivares de la cuenca del Guadalquivir, arroja una radiografía del estado actual de la erosión por cárcavas en la región y las clasifica según su actividad: estable, de reciente formación y activa.
Sigue leyendo
