Emplean técnicas de prospección geofísica para estudiar el urbanismo y la arquitectura residencial en Itálica
El área de Arqueología de la Universidad Pablo de Olavide, en colaboración con la Universidad de Marburgo, llevará a cabo una investigación con técnicas no invasivas para obtener datos de las casas romanas aún sin excavar en el yacimiento.
Fuente: Universidad Pablo de Olavide
El uso de nuevas tecnologías no invasivas para obtener información de lo que esconde el subsuelo de los yacimientos se ha extendido en los estudios de arqueología. Ahora, gracias a un proyecto financiado por la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, un equipo conjunto formado por investigadores de la Universidad Pablo de Olavide y la Universidad de Marburgo (Alemania) empleará técnicas de prospección geofísica para avanzar en el conocimiento de la arquitectura residencial de la ciudad romana de Itálica.
Gracias al uso de equipamiento científico de última generación –que incluye la utilización de escáner láser terrestre, magnetómetro, georradar y resistivímetro– el proyecto llevará a cabo en el conjunto arqueológico, con técnicas de teledetección y geofísica superficial, un estudio para revelar las estructuras aún no excavadas y generar un mapa de la arquitectura residencial de la ciudad romana. La utilización de estos medios facilitará la comprensión del urbanismo de Itálica con el objetivo de identificar la finalidad de los edificios: públicos, privados, religiosos, etc. Esta información permitirá además planificar futuros objetivos en el estudio del yacimiento.
El proyecto, liderado por Rafael Hidalgo Prieto, profesor de Arqueología de la Universidad Pablo de Olavide, incluye también trabajos de documentación y estudio de las casas ya excavadas, lo que proporcionará una base de datos nueva y enriquecida para comprender en su conjunto la arquitectura residencial de Itálica. Para el estudio de los restos visibles en superficie, el equipo internacional empleará un escáner láser 3D y un dron equipado con cámaras térmicas y multiespectrales. Ello permitirá obtener información detallada de los edificios para el levantamiento de planimetrías actualizadas y georeferenciadas. Toda la documentación generada durante el proyecto será puesta a disposición del Conjunto Arqueológico para la gestión del mismo.
Rafael Hidalgo destaca de este proyecto que “permitirá avanzar considerablemente en el conocimiento de las casas de Itálica, de gran importancia para contar con una imagen más completa de la fisonomía urbana de la ciudad, y proporcionarán una documentación muy útil para la propia tutela del Conjunto Arqueológico de Itálica”.
El equipamiento científico será proporcionado por el laboratorio móvil de caracterización de materiales para Medio Ambiente, Agricultura y Patrimonio de la Universidad Pablo de Olavide (Ambu-LAB) y por la Universidad de Marburgo. El equipo que llevará a cabo los trabajos científicos está integrado por Álvaro Corrales, Maite Velázquez, Gonzalo Romero y Juan José Algaba, de la Universidad Pablo de Olavide; y por Felix Teichner, Florian Hermann y Jonas Göbel, de la Universidad de Marburgo.
Últimas publicaciones
El programa de la Fundación Descubre y la Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación ha llegado a un total de 82 municipios. Desde el pasado marzo se han realizado 90 actividades y 7 exposiciones.
Un equipo de la Universidad de Málaga ha analizado en institutos andaluces si la forma en que el equipo docente gestiona las emociones en el aula influye en el entusiasmo, la dedicación y la implicación con los estudios de medio millar de adolescentes. Los resultados muestran que el estudiantado que percibe más habilidades emocionales en sus profesores también se siente más apoyado y presenta mayor conexión con las tareas escolares.
Un equipo de investigación de la Universidad de Cádiz constata que el aumento de la temperatura modifica la forma en que los sistemas marinos secuestran este gas que capturan de la atmósfera, reduciendo la proporción que permanece retenida a largo plazo en el océano. El hallazgo aporta nuevas evidencias sobre cómo el calentamiento global podría debilitar uno de los mecanismos naturales de regulación del clima más importantes del planeta.





