Estudian cómo el uso de inteligencia artificial y la reconfiguración del algoritmo ayuda a prevenir conductas suicidas
Varios psiquiatras de la Unidad de Salud Mental del Hospital Virgen Macarena han participado en un estudio que propugna el uso de la inteligencia artificial (IA) en el seno de las redes sociales para detectar adolescentes vulnerables tendentes a comportamientos autolesivos, identificando patrones lingüísticos, conductuales o emocionales, y prevenir esta actitud mediante mensajes positivos y replicables, de índole psicoeducativa.
Fuente: Hospital Universitario Virgen Macarena (HUVM)
Varios psiquiatras de la Unidad de Salud Mental del Hospital Virgen Macarena han participado en la elaboración de un estudio recientemente publicado en la Revista Española de Psiquiatría y Salud Mental que propugna el uso de la Inteligencia Artificial (IA) en el seno de las redes sociales para detectar adolescentes vulnerables tendentes a comportamientos autolesivos, identificando patrones lingüísticos, conductuales o emocionales, y prevenir esta actitud mediante mensajes positivos y replicables, de índole psicoeducativa.
En concreto, este estudio propone un papel activo de la IA en la reconfiguración de su algoritmo para que, en el flujo de contenido que propone a adolescentes con antecedentes de búsquedas relacionadas con comportamientos autolesivos, priorice la circulación de mensajes digitales protectores y contenidos preventivos.
“Internet y las redes sociales son un arma de doble filo para la adolescencia: funcionan como vectores para la propagación de conductas de riesgo, pero también como plataformas ideales para intervenciones de prevención de la salud mental”, aducen los facultativos coautores del centro hospitalario, Rocío López, Álvaro López y Helena Marín.
De acuerdo con el referido estudio, la exposición digital puede modular la consolidación y difusión de comportamientos autolesivos en adolescentes vulnerables. Atendiendo a esta lógica, es decir, la rápida propagación de estos comportamientos en entornos digitales y un patrón de contagio entre adolescentes, puede resultar disuasorio modificar el algoritmo recomendatorio hacia mensajes protectores que potencien la educación emocional.
“Contenido digital positivo, emocionalmente atractivo y fácilmente replicable que modele un afrontamiento saludable, fomente la búsqueda de ayuda e inhiba la imitación de conductas autolesivas” son los útiles digitales que plantea el estudio como instrumentos preventivos.
De hecho, los autores van más allá y proponen una serie de medidas para lograr una moderación más estricta de los contenidos sensibles en las plataformas y para desarrollar mensajes protectores co-creados por jóvenes influencers y profesionales sanitarios. “El objetivo es difundir estos mensajes a través de campañas en redes sociales y apoyarlos con tecnologías de IA que puedan personalizar algoritmos y amplificar mensajes positivos entre adolescentes en riesgo de comportamientos autolesivos.
Aunque la modificación de los algoritmos de las redes sociales requiere un marco regulatorio adecuado y la colaboración activa de las plataformas, los autores opinan que es una medida técnicamente viable. Lejos de plantear una dicotomía entre riesgo digital y beneficio, esta postura contempla un uso estratégico de las redes sociales y la IA para transformar la propagación viral en prevención.
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