ESTUDIAN LAS DIFERENTES ESPECIES QUE HABITAN EN LAS EMANACIONES DE METANO DEL GOLFO DE CÁDIZ
Fuente: IEO
Esta es una iniciativa, que está impulsada por el Instituto Español de Oceanografía y forma parte del Proyecto LIFE+, está promovida por la Comunidad Europea. La campaña oceanográfica forma parte de las actividades científicas programadas en el Proyecto INDEMARES/Chimeneas de Cádiz (www.indemares.es).
El propósito del proyecto, coordinado por la Fundación Biodiversidad, es generar conocimiento científico de excelencia que facilite la gestión sostenible de la biodiversidad de las aguas marinas españolas, que tiene como base los criterios establecidos en la Red Natura 2000. El estudio científico evaluará la composición y el grado de conservación de los ecosistemas que habitan en las estructuras producidas por las emanaciones de gas metano (hábitat 1180).
El área que se prospectará se localiza frente a las costas de Cádiz, aguas afuera de la plataforma continental, a profundidades que oscilan entre los 350 metros y los 1100 metros. Para ello se cuenta con la detallada información geomorfológica y faunística recopilada en campañas oceanográficas anteriores, con lo que se facilita la selección de los lugares concretos del fondo marino que tendrán que ser visitados.
El fondo submarino en imágenes
Los científicos utilizarán varios sistemas de muestreo del fondo marino, con el fin de conocer en detalle los grupos biológicos que habitan en los ambientes saturados de metano. Además dispondrán de un moderno sistema de fotografía submarina digital diseñado para operar a grandes profundidades. Las imágenes que obtengan les permitirán analizar algunos aspectos de la rica biodiversidad del golfo de Cádiz, sin necesidad de alterar el equilibrio de los ecosistemas más vulnerables.
El estudio se complementa con barridos acústicos y la extracción de muestras de agua, mediante el empleo de un sistema de última generación. Con esta tecnología novedosa, los científicos podrán analizar la estructura y los movimientos de las masas de agua en las que habitan las comunidades biológicas sometidas a mayores riesgos. Todos los datos y muestras obtenidas se analizarán, posteriormente, en los laboratorios del IEO y de la Universidad de Málaga.
La expedición científica está encabezada por Luís Miguel Fernández-Salas, investigador del Centro Oceanográfico de Málaga del IEO, quien coordinará a bordo la actividad de los diversos grupos de investigación pertenecientes a varias universidades e instituciones invitadas, entre las que destaca la Universidad de Málaga.
Últimas publicaciones
Un equipo internacional del que forma parte el Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ (IPBLN-CSIC) ha empleado edición genética para eliminar gran parte del ADN infeccioso en hasta el 97% de células intervenidas en laboratorio. El estudio, aún en fase pre-clínica, muestra que los cortes deben realizarse casi a la vez para impedir que el virus conserve un genoma funcional.
El próximo 12 de agosto, al atardecer, las miradas de curiosos y aficionados a la astronomía apuntarán al cielo. El primero de los tres eclipses que se sucederán en 2026, 2027 y 2028 se iniciará a las 19:39, y llegará a su fase máxima hacia las 20:30, para finalizar entre las 21:15 y 21:25, dependiendo de la zona dónde se observe. En Andalucía se observará de forma parcial, y aunque el Sol no esté totalmente oculto, los expertos recomiendan protección ocular con gafas homologadas, evitar trucos caseros y poco efectivos como gafas de sol convencionales, radiografías, CD o cristales ahumados, ir debidamente equipados con agua y ropa de abrigo, así como escoger lugares abiertos y seguros, siempre mirando al horizonte occidental despejado.
Investigadores de las universidades de Almería y Granada han identificado en varios puntos cercanos a la capital almeriense afloramientos de origen marino correspondientes a la época geológica previa en la que el Mediterráneo se secó casi por completo. En estos arrecifes formados a casi 40 metros bajo el nivel del mar, la transparencia del agua en ese entorno facilitó el crecimiento de corales de lado a lado. Ahora aportan pistas para reconstruir la historia climática del pasado.



