Hallan daños cerebrales en ganado de edad avanzada similares a los observados en la enfermedad del Alzheimer
La científica de la Universidad de Málaga Inés Moreno lidera este estudio, en el que se evidencia, por otro lado, que la ingesta de estos animales no produce ningún efecto negativo en las personas. En concreto, la investigadora ha analizado la presencia de estas proteínas tóxicas en el cerebro de ganado, sus similitudes con los depósitos de proteínas observados en los pacientes con Alzheimer y su capacidad para acelerar la patología de la enfermedad.
Fuente: Universidad de Málaga
La agregación y acumulación de proteínas tóxicas en el cerebro como el beta-amiloide (Aβ) y tau hiperfosforilado es, a nivel molecular, una de las principales causas del desarrollo de la enfermedad del Alzheimer, según señala la científica del área de Biología Celular de la Universidad de Málaga Inés Moreno, impulsora de un nuevo estudio centrado en esta patología neurodegenerativa.
En concreto, la investigadora ha analizado la presencia de estas proteínas tóxicas en el cerebro de ganado, sus similitudes con los depósitos de proteínas observados en los pacientes con Alzheimer y su capacidad para acelerar la patología de la enfermedad.
Los resultados, publicados recientemente en la revista Frontiers in Aging Neuroscience, revelan que el ganado de edad avanzada puede desarrollar daños cerebrales similares a los observados en el Alzheimer. De hecho, los agregados derivados de vaca pueden acelerar el desarrollo de la enfermedad en animales de laboratorio, incluso más que el material de origen humano.
“Afortunadamente, aunque en condiciones de laboratorio este material podría propagar la enfermedad, esta aceleración no se produce con la administración por vía oral de material vacuno, lo que indica que la ingesta de material procedente de vacas viejas que poseen la patología no tendría la capacidad de inducir la enfermedad en humanos, a diferencia de lo que ocurre con material vacuno afectado con la enfermedad de las vacas locas, por ejemplo”, asegura la investigadora de la UMA.
El equipo científico de la Universidad de Málaga mantiene otra línea de I+D+i centrada en el análisis de bases moleculares de varios factores de riesgo -diabetes, contusiones cerebrales o depresión, por ejemplo- que, tal y como afirman, pueden incrementar las posibilidades de sufrir Alzheimer de forma esporádica.
Referencia bibliográfica:
Moreno-Gonzalez, I.; Edwards III, G.; Morales, R.; Duran-Aniotz, C.; Escobedo, Jr, G.; Marquez, M.; Pumarola, M. & Soto, C. (2022). “Aged Cattle Brain Displays Alzheimer’s Disease-Like Pathology and Promotes Brain Amyloidosis in a Transgenic Animal Model”. Frontiers in Aging Neuroscience: 963. https://doi.org/10.3389/fnagi.2021.815361
Últimas publicaciones
La Sociedad Andaluza para la Divulgación de la Ciencia y la Fundación Descubre, promovida por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, organizan este foro de ideas en el que un grupo de estudiantes aborda temas científicos relacionados con el calentamiento global y la crisis ambiental.
La clausura de esta iniciativa, en la que se celebra la asamblea final, ha estado presidida por el consejero de Universidad, Investigación e Innovación, José Carlos Gómez Villamandos, y la vicepresidenta del Parlamento de Andalucía Ana Mestre.
El Parlamento Científico de Jóvenes se desarrolla con la financiación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y la colaboración del Instituto Andaluz de la Juventud de la Junta de Andalucía.
Se trata de una lámina delgada que recubre nanogeneradores que producen electricidad mediante el impacto de las gotas de lluvia. Además, al mismo tiempo, mejora la durabilidad de las celdas fotovoltaicas. El trabajo, desarrollado por el Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla (ICMS) abre nuevas vías para desarrollar sistemas electrónicos autónomos destinados a ser utilizados en exteriores.
Sigue leyendoUn equipo de investigación del IFAPA Alameda del Obispo de Córdoba ha analizado la evolución del atún en salazón durante su almacenamiento refrigerado a lo largo de un periodo de hasta nueve meses. Los resultados aportan criterios científicos que respaldan los plazos de conservación y facilitan la gestión del etiquetado y el control de calidad de este producto tradicional.
Sigue leyendo


