VOLVER

Share

Las aves nocturnas podrían comunicarse a través de la fluorescencia de sus plumas

El estudio, llevado a cabo por investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y la Estación Biológica de Doñana (EBD) se ha realizado con una enigmática especie de ave nocturna presente en Doñana: el chotacabras cuellirrojo. La fluorescencia del plumaje de algunas aves podría ayudarles a comunicarse en la oscuridad de forma discreta.

Fuente: CSIC Andalucía


Sevilla |
16 de diciembre de 2019

Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y la Estación Biológica de Doñana (EBD) ambos del CSIC, han participado en un trabajo que ahonda en la función de las porfirinas, un pigmento presente en las aves nocturnas que, al estimularse En aves, los colores que muestran en sus plumajes son esenciales en los procesos de comunicación. La enorme variedad de colores es frecuente en aves diurnas, ya que pueden percibirse a plena luz. La mayoría de estos colores se producen por pigmentos que tiñen las plumas, aunque pueden tener un origen diferente, como los brillantes reflejos de las plumas de un pavo real. Sin embargo, en el caso de las aves nocturnas, como búhos y chotacabras, los plumajes son mucho menos coloridos, facilitando así su camuflaje durante el día.

Chotacabras cuellirrojo, Caprimulgus ruficollis. / Miguel de Felipe

“En este reducido grupo, que representa apenas un 5% de todas las aves, encontramos también un pigmento enigmático: las porfirinas. Una peculiaridad de estas moléculas, que en condiciones normales son invisibles al ojo humano,es que al estimularse artificialmente con un haz de luz ultravioleta emiten fluorescencia de un color rosa brillante. Lo cierto es que se sabe realmente poco sobre las posibles funciones de esta extraña coloración”, apunta la investigadora del MNCN Iraida Redondo.

Para este estudio, que se publica en Scientific Reports, los investigadores realizaron salidas nocturnas en el Espacio Natural de Doñana para medir las dimensiones de estas manchas fluorescentes en una población de chotacabras cuellirrojo, Caprimulgus ruficollis, que se lleva estudiando más de una década.

El chotacabras es una especie nocturna y migratoria que visita la península ibérica en primavera y verano para reproducirse y que se caracteriza por presentar un camuflaje extraordinariamente eficaz.

La fluorescencia, ¿una muestra de calidad?

El estudio muestra que individuos distintos pueden presentar manchas fluorescentes de tamaño muy diferente. “Esta variación ofrece a la selección natural y sexual materia prima sobre la que trabajar”, indica Carlos Camacho, autor principal del trabajo que actualmente trabaja en la Universidad de Lund, en Suecia. “Las manchas son además de mayor tamaño en los individuos jóvenes que, a diferencia de los adultos, cuentan con un plumaje recién estrenado. Esta diferencia estriba en la naturaleza efímera de las porfirinas, moléculas que se degradan muy rápidamente cuando se exponen a la luz del día”, continúa.

Para sorpresa de los investigadores, el tamaño de las manchas guarda una estrecha relación con el estado físico de los individuos. Estos datos sugieren que los chotacabras y los búhos podrían emplear la fluorescencia como mecanismo para comunicar su condición a otros individuos, incluyendo sus progenitores, posibles parejas, competidores y, en algunos casos, también depredadores.

Pero ¿por qué confiar entonces en un sistema de comunicación tan sutil y efímero? “Por un lado, la fluorescencia podría ayudar a los chotacabras a mimetizarse para engañar a los búhos, potenciales depredadores con los que comparten la franja horaria y el tipo de fluorescencia. Por otro lado, a especies
como los chotacabras, cuya supervivencia depende de pasar desapercibidos, la fluorescencia podría ofrecerles un canal de comunicación privado”, explica Juan José Negro, investigador en la Estación Biológica de Doñana.

Las aves nocturnas, al igual que las diurnas, están obligadas a exhibir sus encantos para encontrar pareja. Sin embargo, a diferencia de las diurnas, el uso de llamativos colores podría comprometer su vida. Las manchas fluorescentes del plumaje otorgan a las aves un ‘atractivo discreto’, ya que pueden esconderse durante el día y, posiblemente, sólo son detectables por otros individuos de su misma especie cuando las condiciones de luz son malas para el resto.

“Esta fluorescencia podría también relacionarse con la regulación de la temperatura o la protección frente a la radiación ultravioleta, aunque por el momento, el número de preguntas supera con creces al de respuestas”, termina Camacho.


Share

Últimas publicaciones

Diseñan un fluido con microgotas de cera y minerales que almacena energía solar
Huelva | 02 de julio de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad de Huelva ha desarrollado una emulsión que guarda calor de forma eficiente y trabaja a temperaturas más altas que las mezclas convencionales basadas en agua. La propuesta podría integrarse en sistemas solares térmicos, depósitos de almacenamiento de calor, procesos industriales o soluciones de climatización y conservación de alimentos.

Sigue leyendo
Descubren cómo evitar el efecto defoliante de un hongo causante de pérdidas en algodón y olivo
02 de julio de 2026

Este hongo es el responsable de la verticilosis, una enfermedad ampliamente distribuida por la cuenca mediterránea. Esta investigación del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) ha identificado la proteína responsable de la virulencia de las cepas defoliantes, lo que abre la puerta a un mejor diagnóstico y al diseño de nuevas estrategias de intervención.

Sigue leyendo
Astronomía, escape room y talleres de ciencia llenan la agenda de julio de la Fundación Descubre
Andalucía | 01 de julio de 2026

Una veintena de actividades y observaciones astronómicas se llevarán a cabo en localidades de las provincias de Cádiz, Sevilla, Huelva, Málaga, Jaén y Granada dentro del programa `Ciencia al Fresquito´.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido