LAS ESPECIES QUE MÁS AYUDAN A CONSERVAR LA BIODIVERSIDAD SON LAS MÁS AMENAZADAS
Fuente. Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC)
Las especies que más aportan, en términos comparativos, son las que corren mayor peligro de extinguirse, explica Jordi Bascompte, de la Estación Biológica de Doñana. Las especies no son independientes unas de otras sino que forman redes complejas de interdependencia cuya estructura denominamos arquitectura de la biodiversidad. Cada especie contribuye de forma distinta a la arquitectura y la persistencia global de la red aclara el investigador.
Una investigación en la que participa Bascompte, y que se publica en Nature, ha medido este riesgo de extinción simulando las redes ecológicas mediante un modelo matemático, redes como las existentes entre las plantas y los animales que las polinizan o dispersan sus semillas.
Para comprobar hasta qué punto los resultados pueden generalizarse, los investigadores han analizado también otro tipo de redes de cooperación mutua, como las socioeconómicas, donde conviven compañías que manufacturan un producto y otras que lo transforman.
Según el estudio, bien tanto en el caso de las redes ecológicas como en el de las socioeconómicas, los resultados coinciden: aquellas compañías que contribuyen más a la arquitectura y a la persistencia de la red son las que tienen mayores posibilidades de quiebra.
Plantas, insectos y empresas de moda
En redes de plantas con flores y sus insectos polinizadores, los nodos que proporcionan la estabilidad no obtienen beneficios para su propia supervivencia; al contrario, son los más vulnerables a la extinción.
Los investigadores observaron resultados similares en una red mutualista de empresas de diseño y sus contratistas en Nueva York la ciudad: la probabilidad de supervivencia de una empresa disminuye a medida que aumenta su contribución individual a la estabilidad global. Estos hallazgos podrían abordar cuestiones sobre el impacto de especies invasoras en los sistemas ecológicos y los nuevos competidores en los sistemas económicos.
Tanto en el caso ecológico como en el socioeconómico tenemos redes de cooperación entre dos tipos de elementos que presentan una estructura muy parecida y están sometidos a procesos similares. Ahora tenemos información dinámica y podemos realizar un seguimiento a lo largo de los años de las compañías que persisten y de las que se arruinan, añade Bascompte.
Referencia bibliográfica:
Serguei Saavedra, Daniel B. Stouffer, Brian Uzzi, Jordi Bascompte. «Strong contributors to network persistence are the most vulnerable to extinction». Nature. DOI: 10.1038/nature10433
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