VOLVER

Share

Relacionan consumo de lácteos durante el embarazo con menor riesgo de tener bebé de bajo peso

Fuente: Universidad de Granada


16 de noviembre de 2016
La investigadora de la Universidad de Granada, Rocío Olmedo Requena, del departamento Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Granada, autora principal de esta investigación.

La investigadora de la Universidad de Granada, Rocío Olmedo Requena, autora principal de esta investigación.

Un estudio liderado por la Universidad de Granada (UGR) ha relacionado el consumo de productos lácteos (leche, queso fresco, yogur o requesón) durante el embarazo con un menor riesgo de tener un recién nacido de bajo peso. La investigación, publicada en la revista Maternal and Child Health Journal, sugiere que por cada 100 gramos al día de incremento en el consumo de productos lácteos se podría reducir el riesgo de bajo peso al nacer un 11 por ciento.

El peso al nacer es uno de los principales determinantes de la salud del recién nacido, tanto a corto como a largo plazo. Los recién nacidos de bajo peso para su edad gestacional presentan mayor riesgo de morbilidad y mortalidad perinatal, así como de problemas metabólicos presentes y futuros.

El bajo peso al nacer es un problema de salud global y, por esta razón, resulta prioritario identificar factores de riesgo potencialmente modificables que permitan el desarrollo de futuras intervenciones para su control y prevención. En este sentido, la nutrición materna es un factor clave en el crecimiento fetal. Diferentes alimentos y micronutrientes, vitaminas y minerales, juegan un papel importante en el desarrollo del feto y del recién nacido.

Entre estos alimentos, el consumo de lácteos durante el embarazo resulta de especial importancia para el desarrollo de elementos plásticos del feto. La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria y la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria recomiendan que la dieta materna sea fortificada durante esta etapa de la vida, pasando de 2 a 3 raciones/día de lácteos antes del embarazo (2-3 vasos de leche) a 3 o 4 raciones durante el embarazo (2 vasos de leche, 1 yogurt y una porción de queso por ejemplo).

Recién nacido de bajo peso para su edad gestacional

A partir de los datos recogidos para un Proyecto de Excelencia de la Junta de Andalucía sobre nutrición en el embarazo y riesgos materno-fetales, los autores de este trabajo plantearon analizar el riesgo de tener un recién nacido de bajo peso para su edad gestacional y el consumo de lácteos maternos.

Este estudio se realizó en colaboración entre investigadores del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Granada y el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Materno-Infantil de Granada, todos integrantes del Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada (ibs.GRANADA).

La investigación de la UGR ha relacionado el consumo de lácteos (leche, queso fresco, yogur o requesón) durante el embarazo con un menor riesgo de tener un recién nacido de bajo peso.

La investigación de la UGR ha relacionado el consumo de lácteos (leche, queso fresco, yogur o requesón) durante el embarazo con un menor riesgo de tener un recién nacido de bajo peso.

En la investigación participaron un total de 1175 mujeres embarazadas residentes en el área de referencia del Hospital, sin patología previa, dispuestas a modificar su alimentación y/o nivel de actividad física, y que fueron seguidas a lo largo del embarazo.

El trabajo demostró que aproximadamente uno de cada 8-9 embarazos tuvieron como resultado un recién nacido de bajo peso para su edad gestacional (riesgo de 11,8%). Los investigadores comprobaron que aquellas mujeres que tuvieron un bebé con bajo peso para su edad gestacional habían consumido menos lácteos durante el embarazo que aquellas que tuvieron un recién nacido de peso normal: 513,9 g/día de ingesta versus 590,3 g/día respectivamente.

“Lo realmente interesante es que parece existir un gradiente dosis–respuesta, de tal forma que a mayor ingesta de lácteos menor riesgo de tener un recién nacido de bajo peso”, explica la autora principal de este trabajo, Rocío Olmedo Requena, del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Granada.

A partir de los resultados observados en la cohorte estudiada, el porcentaje de recién nacidos que podrían evitarse incrementando el consumo de lácteos podría variar desde el 4,5% del total de recién nacidos de bajo peso hasta el 39,7%, en función del nivel de consumo de la mujer y su modificación en sentido positivo durante la gestación.

“Por ejemplo, 1 de cada 5 recién nacidos de bajo peso podría evitarse si se incrementase el consumo hasta los 600 g/día (3 vasos de leche al día; o 2 vasos de leche y una porción de queso fresco de 125 gramos; o 1 vaso de leche, 2 yogures y 200 gramos de requesón) en mujeres con una ingesta baja de lácteos. El potencial de prevención en estas mujeres podría llegar hasta el 39,7% si se alcanzasen los 900 g/día”, apunta la investigadora.

Referencia bibliográfica

Association between low dairy intake during pregnancy and risk of small-for-gestational-age infants. Rocío Olmedo-Requena, Carmen Amezcua-Prieto, Juan de Dios Luna-Del-Castillo, Anne-Mary Lewis-Mikhael, Juan Mozas-Moreno, Aurora Bueno-Cavanillas, José Juan Jiménez-Moleón Matern Child Health J (2016) 20:1296–1304.


Share

Últimas publicaciones

Demuestran que los paneles solares semitransparentes mejoran el microclima de los invernaderos
Jaén | 23 de agosto de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad de Jaén ha constatado que la instalación de dos tecnologías comerciales de módulos fotovoltaicos en las cubiertas reducen el calor y la demanda de agua. Esta aplicación abre nuevas posibilidades para adaptar la agricultura protegida a escenarios de altas temperaturas y escasez hídrica.

Sigue leyendo
Obtienen biomasa ‘a la carta’ procedente de microalgas que depuran aguas residuales
Almería | 16 de agosto de 2026

Un grupo de investigación de la Universidad de Almería y el Centro de Investigación de Energía Solar CIESOL ha comprobado que modificando el proceso de depuración con parámetros precisos la composición de estos microorganismos varía. De esta forma, se obtiene materia orgánica rica en grasas o con un mayor contenido de proteínas que podría emplearse como fertilizantes, piensos o biocombustibles.

Sigue leyendo
Diseñan unas ‘tijeras moleculares’ que frenan la infección del VIH en células de laboratorio
Granada | 09 de agosto de 2026

Un equipo internacional del que forma parte el Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ (IPBLN-CSIC) ha empleado edición genética para eliminar gran parte del ADN infeccioso en hasta el 97% de células intervenidas en laboratorio. El estudio, aún en fase pre-clínica, muestra que los cortes deben realizarse casi a la vez para impedir que el virus conserve un genoma funcional.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido