Tener plantas en casa mejoró el bienestar psicológico durante el confinamiento
Esta investigación, en la que han participado investigadores de la Universidad de Sevilla, la Hellenic Mediterranean University (Grecia), la Universidad Federal Rural de Pernambuco (Brasil) y la Universidad de Génova (Italia), ha evaluado el papel jugado por la vegetación existente en las viviendas durante el primer período de confinamiento debido a la COVID-19. La situación vivida entre los meses de marzo y junio privó a los ciudadanos de la posibilidad de disfrutar espacios abiertos y zonas verdes y los obligó a pasar periodos prolongados de tiempo en espacios interiores.
Fuente: Universidad de Sevilla
Un estudio internacional coordinado por el Grupo de investigación de Naturación Urbana e Ingeniería de Biosistemas (NATURIB) de la E.T.S. de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Sevilla destaca que tener plantas en casa influyó positivamente en el bienestar psicológico de los habitantes de la vivienda durante el confinamiento dictado a causa de la COVID-19. En el estudio han participado, junto a los representantes de la US, investigadores de la Hellenic Mediterranean University (Grecia), la Universidad Federal Rural de Pernambuco (Brasil) y la Universidad de Génova (Italia).

Un 40% de los encuestados en esta investigación ha mostrado su voluntad de aumentar el número de plantas en casa tras el confinamiento.
Esta investigación, publicada en la revista científica Urban Forestry and Urban Greening, ha evaluado el papel jugado por la vegetación existente en las viviendas durante el primer período de confinamiento debido a la COVID-19. La situación vivida entre los meses de marzo y junio privó a los ciudadanos de la posibilidad de disfrutar espacios abiertos y zonas verdes y los obligó a pasar periodos prolongados de tiempo en espacios interiores.
Sus resultados han confirmado que la presencia de plantas en los hogares influyó positivamente en el bienestar emocional de la población durante el confinamiento. Así lo expresa el 74 % de los más de 4.200 encuestados, procedentes de 46 países. De hecho, más de la mitad de los ellos (55,8%) afirmó que hubiera preferido tener más plantas en su casa durante ese difícil período de tiempo. La frecuencia con la que los participantes en el estudio experimentaron emociones negativas fue mayor en aquellos que declararon no tener plantas en el interior de sus casas. Igualmente, también experimentaron más emociones negativas los que habitaban viviendas pequeñas o con poca luz natural y aquellos que no visitaban espacios verdes con frecuencia antes del confinamiento.
Por otro lado, algo más de la mitad de los encuestados (52 %) informó dedicar más tiempo al cuidado de las plantas en casa durante el período de confinamiento y casi dos tercios (62,5 %) expresó su deseo de hacerlo una vez se retomara la normalidad. De este modo, el 40 % de los participantes señaló que su motivación para tener plantas en el interior de sus viviendas había cambiado a favor de incrementar su número.
Referencia bibliográfica: Particularities of having plants at home during the confinement due to the COVID-19 pandemic. Pérez-Urrestarazu, L., Kaltsidi, M. P., Nektarios, P. A., Markakis, G., Loges, V., Perini, K., & Fernández-Cañero, R. Publicado en Urban Forestry & Urban Greening, Noviembre 2020. https://doi.org/10.1016/j.ufug.2020.126919.
Últimas publicaciones
Según un estudio de la Universidad de Córdoba, las personas sin hogar que crean y cuidan un espacio verde obtienen beneficios emocionales a corto plazo como la mejora de su bienestar o la reducción de malestar psicológico.
Un equipo internacional con participación del Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ del CSIC (IPBLN-CSIC) de Granada ha diseñado un método que reconoce una marca genética común en los siete virus de esta familia que infectan a personas. El sistema mostró en el laboratorio una doble utilidad: identificar cantidades mínimas del patógeno y bloquear su multiplicación en células infectadas. Esta estrategia abre la puerta a futuras pruebas portátiles muy sensibles y nuevas estrategias antivirales adaptables a posibles brotes.
Investigadores de la Universidad de Málaga han planteado una alternativa mediante realidad virtual: X-HRC, una plataforma de realidad virtual orientada a la formación inicial en colaboración entre personas y robots colaborativos. La herramienta se ha desarrollado en el marco del proyecto europeo MASTER-XR y se integra en VIROO, un ecosistema de realidad virtual colaborativa usado en entornos educativos y de entrenamiento.
Sigue leyendo

