Calar Alto se convertirá en el primer observatorio astronómico autoeficiente energéticamente
A lo largo de este año, la instalación científica contará con un parque fotovoltaico propio y una caldera de biomasa, que le permitirá disminuir en un 40% su factura energética y emitir unas 159 toneladas de dióxido de carbono menos de manera anual. Calar Alto es el mayor observatorio óptico de Europa continental y ha sido desde su fundación en 1973, uno de los motores de la astrofísica española.
Fuente: Descubre la Energía
El Observatorio Astronómico de Calar Alto, situado en la Sierra de Filabres, Almería, cambiará en 2020 su sistema energético con los objetivos de reducir su huella de carbono, disminuir su factura y servir de ejemplo para otras instalaciones de este tipo. “Queremos convertirnos en un referente, ya que los científicos debemos predicar con el ejemplo”, comenta Jesús Aceituno, director del observatorio e investigador principal del proyecto.
Calar Alto es el mayor observatorio óptico de Europa continental y ha sido desde su fundación en 1973, uno de los motores de la astrofísica española. Situado a una altura de más de dos mil cien metros, la instalación afronta una considerable demanda energética derivada de su situación en alta montaña y de sus características tecnológicas. En los próximos meses, y gracias a la financiación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional de la Unión Europea (fondos FEDER), el observatorio llevará a cabo la sustitución parcial de sus fuentes de energía para autoabastecerse lo máximo posible.
El proyecto, por el que se invertirán 914.000 euros, consta de tres fases. La primera se puso en marcha hace un año y medio, con la adquisición de dos vehículos eléctricos para la movilidad dentro del observatorio. Y es que, entre la zona de mantenimiento, los telescopios, el área de oficinas, o el hotel donde se aloja el personal de la instalación, hay más de 10 dependencias separadas a una distancia de unos 800 metros unas de otras.
La segunda fase conlleva la implantación de un parque fotovoltaico de 290 Kw. Con esta instalación el observatorio será capaz de producir toda la energía que se necesita durante el día. El proyecto ya está licitado por lo que el director de Calar Alto espera que el parque esté instalado en unos meses. “Pensamos en poner también acumuladores que nos sirvieran para abastecernos de electricidad también de noche, pero la inversión era demasiado elevada, por lo que si es posible se realizará más adelante”, comenta Jesús Aceituno.
La tercera y última fase, que está a punto de salir a licitación es la instalación de una caldera de biomasa, que permita sustituir a las dos de gasoil que se utilizan en la actualidad para la calefacción y el agua caliente. El uso de biomasa, procedente sobre todo de restos de madera, supondrá por ejemplo un ahorro anual de treinta y tres mil euros con respecto al coste actual.
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