Investigan cómo mejorar la producción bajo invernadero con sistemas pasivos de calefacción y refrigeración
El Centro IFAPA de la Mojonera, en Almería, está desarrollando este proyecto para la integración de tecnologías sostenibles bajo invernadero en el área Mediterránea que permita reducir el estrés climático en la producción hortícola.
Fuente: Instituto de Investigación y Formación Agroalimentaria y Pesquera (IFAPA)
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, a través del Instituto de Investigación y Formación Agroalimentaria y Pesquera (IFAPA), lidera un estudio que permita investigar cómo mejorar la producción bajo invernadero con sistemas pasivos de calefacción y refrigeración.
En concreto, el Centro IFAPA de la Mojonera (Almería) está desarrollando un proyecto para la integración de tecnologías sostenibles bajo invernadero en el área Mediterránea que permita reducir el estrés climático en la producción hortícola. La producción de hortalizas bajo invernadero en este litoral se desarrolla en invernaderos poco tecnificados, de bajo coste y consumo energético, y mayoritariamente carentes de control activo de clima. Por ello, los resultados están sujetos a la evolución del clima local, que a menudo representa una limitación importante para la producción y su calidad.
En el estudio, financiado por el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), colaboran investigadores del IFAPA, de la Universidad de Almería (UAL), de la Fundación Cajamar y del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (Imida). El objetivo es el desarrollo de una tecnología que integra en el invernadero un sistema pasivo de calefacción y de refrigeración.
Así, en el periodo frío se disponen en el invernadero unas mangas de polietileno flexible llenas de agua que acumulan calor durante el día para cederlo por la noche; la activación de una pantalla térmica antes del atardecer limita la pérdida del calor almacenado hacia el exterior durante la noche. Y para el periodo cálido se incorpora un sistema pasivo de refrigeración que consta de unas pantallas textiles de material hidrófilo, con buena capacidad de retención hídrica, instaladas en paralelo a las líneas de cultivo que permiten la evaporación de agua, lo que genera un aumento de la humedad y reduce la temperatura y el déficit de presión de vapor del del aire; al mismo tiempo, la activación de una malla de sombreado móvil, activada durante el periodo central del día en función de la temperatura y la radiación incidente, limita la carga de calor sobre el cultivo. En concreto, este proyecto estudia la influencia de la integración de estos sistemas sobre el clima del invernadero, la producción y la calidad de fruto de pimiento.
Estudios previos
Experimentos llevados a cabo previamente muestran que la incorporación en el invernadero de este sistema de calefacción pasiva, en el periodo frío del ciclo de cultivo, permitió aumentar la temperatura entre 2,2 y 3,3 ºC respecto al invernadero de referencia. El sistema también evitó la inversión térmica en el invernadero respecto al exterior y mejoró los niveles térmicos mínimos registrados en el invernadero de referencia en un rango muy desfavorable para el cultivo (6-10 ºC). El efecto de la calefacción pasiva sobre la temperatura nocturna del aire del invernadero, aunque discreto, supone una ventaja interesante en los periodos fríos en los que las temperaturas nocturnas han sido inferiores a 12ºC y, por tanto, sub-óptimas para el desarrollo y producción de los cultivos y ha dado lugar a incrementos significativos de la producción, en torno al 15%.
El sistema de almacenamiento de calor a corto plazo, instalado en los invernaderos del área mediterránea, donde el régimen térmico no es riguroso durante los periodos fríos, tiene interés como método sostenible para mejorar las condiciones climáticas en el invernadero y la productividad. Actualmente se lleva a cabo un experimento en el que se evalúa la integración de los sistemas de calefacción y refrigeración desarrollados.
Últimas publicaciones
Un equipo internacional del que forma parte el Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ (IPBLN-CSIC) ha empleado edición genética para eliminar gran parte del ADN infeccioso en hasta el 97% de células intervenidas en laboratorio. El estudio, aún en fase pre-clínica, muestra que los cortes deben realizarse casi a la vez para impedir que el virus conserve un genoma funcional.
El próximo 12 de agosto, al atardecer, las miradas de curiosos y aficionados a la astronomía apuntarán al cielo. El primero de los tres eclipses que se sucederán en 2026, 2027 y 2028 se iniciará a las 19:39, y llegará a su fase máxima hacia las 20:30, para finalizar entre las 21:15 y 21:25, dependiendo de la zona dónde se observe. En Andalucía se observará de forma parcial, y aunque el Sol no esté totalmente oculto, los expertos recomiendan protección ocular con gafas homologadas, evitar trucos caseros y poco efectivos como gafas de sol convencionales, radiografías, CD o cristales ahumados, ir debidamente equipados con agua y ropa de abrigo, así como escoger lugares abiertos y seguros, siempre mirando al horizonte occidental despejado.
Investigadores de las universidades de Almería y Granada han identificado en varios puntos cercanos a la capital almeriense afloramientos de origen marino correspondientes a la época geológica previa en la que el Mediterráneo se secó casi por completo. En estos arrecifes formados a casi 40 metros bajo el nivel del mar, la transparencia del agua en ese entorno facilitó el crecimiento de corales de lado a lado. Ahora aportan pistas para reconstruir la historia climática del pasado.




