VOLVER

Share

Patentan un sistema que emplea códigos QR y geolocalización para reservar sitio en bibliotecas

Un equipo de científicos de la Universidad de Málaga ha diseñado una herramienta que permite saber quién se sienta en qué mesa, durante cuánto tiempo y cuándo vuelve a dejar libre el espacio. Con este método, los expertos proponen un método alternativo, de bajo coste y sencillo para el usuario para gestionar el aforo de estos espacios.


Málaga |
12 de abril de 2023

Un equipo de investigación de la Universidad de Málaga ha patentado un sistema que emplea códigos QR y geolocalización para reservar sitio en bibliotecas. La invención, testada en la Biblioteca de la Universidad de Málaga, puede emplearse en otros espacios públicos como las aulas académicas y sirve para que las entidades gestionen el número de personas que acceden a determinadas instalaciones e identificarlas.

Anteriormente, la biblioteca de la Universidad de Málaga empleaba tarjetas MIFARE, un sistema que controla el acceso a edificios. Para utilizarla, el estudiante acercaba su acreditación a un lector ubicado en la entrada de la biblioteca y éste le indicaba si había sitio o no. Este método presentaba algunas limitaciones. Por ejemplo, al alumnado se le podía olvidar la tarjeta de acceso y tenía que recargarla periódicamente. Tampoco permitía saber dónde se sienta cada persona o dónde estaba el espacio disponible”, explica a la Fundación Descubre el investigador de la Universidad de Málaga Francisco Guzmán.

Para mejorar este sistema, agilizar los procesos y reducir el plástico empleado, los científicos proponen la patente Sistema de gestión de ocupación de espacios en tiempo real, que emplea, por un lado, una aplicación móvil y, por otro lado, códigos QR con geolocalización. Al escanearlos, el lector de la cámara del teléfono descifrala imagen y la información activa una acción, como una alerta o una notificación para reservar el espacio, en la plataforma desarrollada por los investigadores.

Gestionar el aforo

Los expertos primero desarrollaron la aplicación móvil y realizaron un plano de la biblioteca de la Universidad de Málaga con una herramienta que se emplea habitualmente en arquitectura. Con esta plataforma, que identifica al estudiante con nombre y apellidos, éste puede consultar en tiempo real y a distancia qué lugares están libres y formalizar la reserva del espacio a una hora concreta. De este modo, la herramienta permite a la entidad gestora del espacio saber quién se sienta en qué mesa, durante cuánto tiempo y cuándo vuelve a dejar libre el espacio.

En las mesas de la biblioteca, con un aforo de 8 personas cada una, se instaló un código QR con geolocalizador.

En las mesas de la biblioteca, con un aforo de 8 personas cada una, se instaló un código QR con geolocalizador / Pixabay

Por otro lado, en las mesas de la biblioteca, con un aforo de 8 personas cada una, se instaló un código QR con geolocalizador. Al escanearlo con la aplicación móvil in situ, el estudiante puede reservar su sitio y emplearlo durante un tiempo indefinido. Cuando se marcha, el geolocalizador detecta que el teléfono se aleja y, a los cinco minutos, vuelve a señalar ese espacio como disponible en la aplicación.

De este modo, si el estudiante está en casa o en clase y quiere reservar sitio en la biblioteca, puede gestionar la reserva por sí mismo desde su teléfono. Luego, cuando llega a su espacio, escanea el código para que el móvil se conectecon el geolocalizador del QR. Así, esta herramienta sabeque el dispositivo está en la mesa. Por eso, cuando éste se aleja más de cinco minutos, identifica que el alumno se ha marchado”, explica Francisco Guzmán.

Los investigadores del grupo BIBLIO-SMART del Instituto de domótica y eficiencia energética de la Universidad de Málaga probaron este sistema en la biblioteca de esta misma institución durante el periodo de un mes con resultados favorables, aunque no se ha implementado de manera definitiva. Así, la patente ya se encuentra disponible a escala de aplicación.

Este trabajo ha sido financiado con fondos propios del grupo de investigación BIBLIO-SMART de la Universidad de Málaga.

 

Referencias

 

Francisco Guzmán Navarro, María Jesús García Granja, Salvador Merino Córdoba, Javier Martínez del Castillo y Rafael Guzmán Sepúlveda.

Más información:

#CienciaDirecta, agencia de noticias de ciencia andaluza, financiada por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología-Ministerio de Ciencia e Innovación.

Teléfono: 958 63 71 99. Extensión 205

E-mail: comunicacion@fundaciondescubre.es



Share

Últimas publicaciones

Científicos ciudadanos desarrollarán una plataforma de prevención de noticias falsas
Andalucía | 29 de mayo de 2024

Investigadores de la Universidad de Sevilla y la empresa Civiencia lideran ‘De pantallas a ventanas: un proyecto contra la desinformación digital’ donde están elaborando una guía basada en las aportaciones de grupos vecinales y estudiantes universitarios para que la ciudadanía cuente con pautas claras y sencillas para que actúe frente a los bulos. Esta iniciativa forma parte del proyecto ‘Andalucía + ciencia ciudadana’, impulsado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación y coordinado por Fundación Descubre y la Universidad Pablo de Olavide, que pretende potenciar la utilización de este abordaje científico participativo entre distintos agentes de la región.

Sigue leyendo
Aplican la ciencia ciudadana para reducir el tiempo de uso del móvil en jóvenes andaluces
Sevilla | 28 de mayo de 2024

Investigadores de las Universidades de Sevilla, Jaén y Cádiz participan en el proyecto ‘Desconéctate para Conectar: Fomentando un Estilo de Vida Activo y Saludable entre los Jóvenes Andaluces’ que buscará estrategias concretas para incentivar a estudiantes de secundaria, bachillerato y universidad a que cambien sus hábitos de uso de dispositivos móviles por actividades físicas.

Sigue leyendo
Descubren un nuevo gen que hace resistente al girasol contra la planta parásita jopo
Córdoba | 27 de mayo de 2024

Un equipo de investigación del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) ha descrito una pieza del ADN que impide que las raíces de este cultivo sean infectadas por uno de sus patógenos más letales, el jopo. Además de determinar su posible función y la localización en su genoma, ha demostrado la posibilidad de transferirlo como mecanismo natural de defensa desde una especie silvestre a otras variedades de siembra.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido