Un estudio de la UGR denuncia el perjuicio de la violencia obstétrica sobre la lactancia materna a nivel mundial
La profesora de Filosofía Moral Ester Massó Guijarro señala que este tipo de violencia perjudica el contacto directo entre la madre y su bebé, crucial para el inicio de la lactancia. El artículo subraya que la lactancia depende de la interacción entre madre, bebé y entorno, implicando una regulación fisiológica, hasta el punto de que, cuando se amamanta, los sistemas inmunes del binomio madre-bebé se vuelven uno.
Fuente: Universidad de Granada
Un artículo de la profesora Ester Massó, perteneciente al Departamento de Filosofía I de la Universidad de Granada, alerta sobre las bajas tasas de lactancia materna y el impacto de la “violencia obstétrica” en esta situación: “Según los últimos datos, las tasas de lactancia materna a nivel mundial no alcanzan ni el 50% en bebés menores de seis meses”, explica la profesora de la UGR. La docente utiliza los términos “violencia obstétrica” para referirse a una de las raíces del problema, hasta ahora escasamente reconocida.
“Los datos hablan: numerosos estudios demuestran la correlación entre esta lacra y el entorpecimiento de la lactancia, mencionando cómo la perjudican, por ejemplo, la cesárea o la epidural, actuando como predictores negativos”, denuncia Massó, quien apunta las consecuencias negativas de separar a madre y bebé justo después del parto.

El artículo también hace referencia a cómo la violencia de género daña el buen fluir de la lactancia.
El artículo también hace referencia a cómo la violencia de género daña el buen fluir de la lactancia, que depende de un entramado hormonal en equilibrio. “La violencia de pareja durante el embarazo impacta negativamente en la lactancia; también la [violencia] psicológica de pareja, que duplica la probabilidad de evitar la lactancia, poniendo en riesgo a madre y bebé”, añade la profesora de la UGR.
Por un mundo lactante
Ester Massó recuerda las ventajas de la lactancia materna a todos los niveles y menciona al experto mundial Pérez-Escamilla: “Es la madre de la seguridad alimentaria. Es más, es la primera forma de soberanía alimentaria, amenazada cada día por el sistema, por el capital, por la industria farmacéutica de la fórmula… y, por supuesto, por la violencia obstétrica, que entorpece e incluso cierra esa primera puerta a la lactancia, que es el inicio de la vida”.
El artículo subraya que la lactancia depende de la interacción entre madre, bebé y entorno, implicando una regulación fisiológica, hasta el punto de que, cuando se amamanta, los sistemas inmunes del binomio madre-bebé se vuelven uno: “Por ello, se trata de un derecho humano de reciprocidad que implica a la díada madre-bebé”, defiende la docente.
“Para fomentar la lactancia, es esencial proporcionar tiempo y apoyo económico a las madres. Amamantar contribuye al PIB y su escasez supone un costo significativo, entre otras pérdidas”, concluye la profesora Ester Massó.
La investigación de Massó se desarrolla en el marco del PROYECTO EUROPEO IPOV-RESPECTFUL CARE (del que Massó es Investigadora Responsable por la UGR), destinado a estudiar y combatir la violencia obstétrica, considerada ya un problema de salud pública de primer orden.
Referencia:
Massó Guijarro, Ester (2024): ‘Lactancia materna y violencia obstétrica: en el camino de una soberanía lactante’. MEDICA REVIEW 12(1): 10-23.
Últimas publicaciones
El programa de la Fundación Descubre y la Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación ha llegado a un total de 82 municipios. Desde el pasado marzo se han realizado 90 actividades y 7 exposiciones.
Un equipo de la Universidad de Málaga ha analizado en institutos andaluces si la forma en que el equipo docente gestiona las emociones en el aula influye en el entusiasmo, la dedicación y la implicación con los estudios de medio millar de adolescentes. Los resultados muestran que el estudiantado que percibe más habilidades emocionales en sus profesores también se siente más apoyado y presenta mayor conexión con las tareas escolares.
Un equipo de investigación de la Universidad de Cádiz constata que el aumento de la temperatura modifica la forma en que los sistemas marinos secuestran este gas que capturan de la atmósfera, reduciendo la proporción que permanece retenida a largo plazo en el océano. El hallazgo aporta nuevas evidencias sobre cómo el calentamiento global podría debilitar uno de los mecanismos naturales de regulación del clima más importantes del planeta.



