Plantean la creación de un asistente basado en voz para la teleasistencia y telemonitorización en el hogar ante la crisis por COVID-19
Investigadores de la Universidad de Jaén desarrollan una propuesta para crear un bot conversacional. Se trata de un asistente virtual multicanal, que valiéndose de diversos canales basados en lenguaje natural recabe y aporte en los hogares de las personas información relevante que ayude a hacer frente a la crisis sanitaria desencadenada por la pandemia de COVID-19.
Fuente: Universidad de Jaén
Investigadores de la Universidad de Jaén, pertenecientes al Departamento de Informática en la Escuela Politécnica Superior de Jaén, desarrollan el proyecto ‘Asistente conversacional para la tele-asistencia y tele-monitorización sanitaria en el contexto de la enfermedad Covid-19’, una iniciativa que encabeza el profesor titular de Lenguajes y Sistemas Informáticos, Fernando Javier Martínez Santiago. Se trata de una propuesta para crear un bot conversacional, un asistente virtual multicanal, que valiéndose de diversos canales basados en lenguaje natural recabe y/o aporte en los hogares de las personas información relevante que ayude a hacer frente a la crisis sanitaria desencadenada por la pandemia de COVID-19.
Estos canales incluyen altavoces inteligentes tipo Amazon Echo o Google Home y plataformas de mensajería, como Telegram o WhatsApp, logrando así un sistema ubicuo que no requiere instalar nada ni desplazamientos y habilita un canal de comunicación bidireccional tanto para facilitar información útil, actualizada y de calidad al ciudadano, como para llevar a cabo muestreos relacionados con el estado de salud de la población.
En concreto, el asistente planteado desde la UJA sería capaz de entender el lenguaje natural, es decir, aceptar una misma necesidad de información bajo múltiples variantes. Es un sistema completo y actualizado, ayudando a la población a luchar contra la desinformación que se divulga en redes sociales. Además, es sensible al ámbito geográfico donde está ubicado el ciudadano. Asimismo, mediante los cuestionarios adecuados, el asistente planteará preguntas al usuario, de modo que sea posible obtener información útil sobre su estado de salud física y mental, así como la fortaleza de sus relaciones sociales. Las respuestas a estos mismos cuestionarios pueden ser interpretadas por el asistente conversacional, de modo que facilite información personalizada y consejos que resulten relevantes para esa persona en particular. También el asistente podría habilitar nuevos canales de alertas sanitarias, de tal manera que notificase a cada ciudadano cuestiones que se estimen urgentes o especialmente relevantes, como prevenir frente algún nuevo fraude o ‘fake news’, o bien informar de aspectos especialmente relevantes y candentes relacionados con la lucha contra la COVID-19.
“Lo que proponemos es un asistente basado en voz, como los que estamos acostumbrados a usar con SIRI en el iPhone, Alexa con los altavoces inteligentes o un bot conversacional que opere en sistemas de mensajería como Whatsapp o Telegram. Este asistente, sin más requisito que hablar con él, permitiría tanto dar como recabar información de forma simple y proactiva: simple porque el ciudadano usa su propio lenguaje, oral o escrito, para interactuar con el asistente; proactiva porque no es necesario entrar en ninguna página web ni instalar nada, tan solo interactuar con el asistente, que en ocasiones puede tomar la iniciativa y hacernos preguntas sobre nuestro estado de salud o anímico. En este sentido, nuestra propuesta se parece más a un servicio como ‘Salud responde’ que a un portal web, centrado en la actual crisis sanitaria desencadenada por la COVID-19 y las secuelas que este está produciendo en nuestra salud física y mental”, explica el profesor Fernando Javier Martínez Santiago, quien forma parte del grupo de investigación Sistemas Inteligentes de Acceso a la Información (SINAI), cuyo investigador principal es el catedrático de la UJA Luis Alfonso Ureña.
Desde el punto de vista de las autoridades sanitarias, este asistente conversacional recabaría información que puede resultar útil, y desde un punto de vista clínico, una herramienta como ésta podría plantearse los siguientes objetivos: obtener información de tipo biopsicosocial que permita establecer marcadores de cara a la identificación de personas vulnerables a un peor resultado psicológico tras el confinamiento; y al mismo tiempo, esta información sería muy valiosa de cara al diseño de programas de entrenamiento para afrontar futuras situaciones de crisis sanitarias.
“En estos momentos seguimos trabajando en esta línea y esperamos que, en breve, se pueda probar en algún hogar, al menos la infraestructura informática, que es lo que nosotros aportamos, ya que somos investigadores en el área del Procesamiento del Lenguaje Natural. O sea, nuestra propuesta es el desarrollo tecnológico de ese canal de comunicación ubicuo y bidireccional, que es el asistente basado en voz, pero necesitamos de la colaboración de las autoridades y expertos sanitarios para dotar al asistente de contenido que sea útil, tanto para el ciudadano como para la Administración”, señala Martínez Santiago.
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