VOLVER

Share

Reutilizan el grafito de dispositivos móviles para fabricar baterías ecológicas

Un trabajo de investigación de la Universidad de Córdoba y la Universidad de San Luis (Argentina), en el que han participado Lucía Barbosa, Fernando Luna, Yarivith González Peña y Álvaro Caballero, ha conseguido fabricar nuevas baterías de litio a partir de teléfonos móviles usados, dispositivos con bajas tasas de reciclaje y que, si no reciben el correcto tratamiento, terminan engrosando la larga lista de basura electrónica que anualmente se produce en todo el mundo.

Fuente: Universidad de Córdoba


Córdoba |
03 de marzo de 2020
Las baterías de ión-litio son usadas a escala mundial y aunque a lo largo de los últimos años les han salido algunos competidores como el sodio o el magnesio, siguen siendo insustituibles debido a su alta densidad y capacidad. El problema: este metal se enfrenta a un grave problema de disponibilidad y concentración.

El trabajo ha logrado reciclar el grafito de estos dispositivos, un material ubicado en el polo negativo de la batería y cuya función es la de almacenar y conducir el litio.

Casi el 85% de sus reservas están ubicadas en lo que se conoce como el triángulo del litio, una zona geográfica ubicada en el límite entre Argentina, Bolivia y Chile. Todo apunta, además, a que su demanda se disparará a lo largo de las próximas décadas debido a la implantación del vehículo eléctrico.  Cada uno de estos coches equivale a unas 7.000 baterías de teléfonos móviles, por lo que reutilizar los diferentes componentes de estos depósitos se ha instaurado como una cuestión de suma importancia.
Precisamente, un trabajo de investigación de la Universidad de Córdoba y la Universidad de San Luis (Argentina), en el que han participado Lucía Barbosa, Fernando Luna, Yarivith González Peña y Álvaro Caballero, ha conseguido fabricar nuevas baterías de litio a partir de teléfonos móviles usados, dispositivos con bajas tasas de reciclaje y que, si no reciben el correcto tratamiento, terminan engrosando la larga lista de basura electrónica que anualmente se produce en todo el mundo.

Álvaro Caballero (izqd.) y Fernando Luna, en el laboratorio.

Concretamente, el trabajo ha logrado reciclar el grafito de estos dispositivos, un material ubicado en el polo negativo de la batería y cuya función es la de almacenar y conducir el litio. Según subraya uno de los responsables del estudio, el profesor Álvaro Caballero, han conseguido eliminar las impurezas del grafito desgastado, reordenar su estructura y volver a reactivarlo para un nuevo uso.  Lo interesante es que este mineral supone una cuarta parte del peso de toda la batería de litio, por lo que, al reciclarlo, “estamos recuperando un 25% de todo el sistema de almacenamiento de energía, un dato aún más relevante teniendo en cuenta que este material proviene del petróleo”, explica Caballero.
Otro de los aspectos más significativos del trabajo es que, en el polo positivo de esta nueva batería reciclada, han conseguido prescindir del cobalto, usado ampliamente en la industria de los dispositivos móviles. Según destaca uno de los autores principales del estudio, el investigador Fernando Luna, “el cobalto es un elemento tóxico y más costoso que otros como el manganeso o el níquel, utilizados en este esta investigación”. Además, se trata de uno de los denominados ‘minerales de sangre’, cuya explotación, al igual que el coltán, está asociada a minas en zonas de conflicto.
Resultados prometedores
Según las conclusiones arrojadas por el estudio, “los resultados son comparables y en algunos casos, mejores, a los obtenidos con grafito comercial”. Algunas de las pruebas realizadas concluyen que, en el mejor de los casos, la capacidad de la batería se mantiene estable tras superar los cien ciclos de carga, lo que equivale a un año aproximado de autonomía.
A pesar de estos resultados prometedores y de que las pruebas han sido realizadas en celdas completas de una batería real, la investigación se ha efectuado a pequeña escala y a nivel de laboratorio, por lo que aún queda recorrido para que este proceso manual de reciclaje pueda estandarizarse.
“Actualmente, más del 90% de los componentes de las baterías de plomo que utilizan los vehículos convencionales se reutilizan”, explica el investigador Álvaro Caballero, por lo que, “si apostamos por la sostenibilidad y por la democratización del coche eléctrico, el reciclaje a gran escala en las baterías de litio tendrá que llegar”.
La investigación, en la que ha participado el grupo FQM 175 del Instituto Universitario de Nanoquímica (IUNAN) y la Facultad de Ciencias de la Universidad de Córdoba, ha sido financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades en el marco del proyecto ‘Avances en la tecnología de Baterías Litio-Azufre: Rendimiento, seguridad y sostenibilidad.

Share

Últimas publicaciones

Demuestran que cultivar un huerto mejora el bienestar, la dignidad y la esperanza en personas sin hogar
Córdoba | 22 de junio de 2026

Según un estudio de la Universidad de Córdoba, las personas sin hogar que crean y cuidan un espacio verde obtienen beneficios emocionales a corto plazo como la mejora de su bienestar o la reducción de malestar psicológico.

Sigue leyendo
Desarrollan unas ‘tijeras moleculares’ para detectar y frenar los coronavirus humanos
Granada | 20 de junio de 2026

Un equipo internacional con participación del Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ del CSIC (IPBLN-CSIC) de Granada ha diseñado un método que reconoce una marca genética común en los siete virus de esta familia que infectan a personas. El sistema mostró en el laboratorio una doble utilidad: identificar cantidades mínimas del patógeno y bloquear su multiplicación en células infectadas. Esta estrategia abre la puerta a futuras pruebas portátiles muy sensibles y nuevas estrategias antivirales adaptables a posibles brotes.

Sigue leyendo
Desarrollan una plataforma inmersiva que permite aprender cómo se comparte una tarea industrial con un robot colaborativo
Málaga | 19 de junio de 2026

Investigadores de la Universidad de Málaga han planteado una alternativa mediante realidad virtual: X-HRC, una plataforma de realidad virtual orientada a la formación inicial en colaboración entre personas y robots colaborativos. La herramienta se ha desarrollado en el marco del proyecto europeo MASTER-XR y se integra en VIROO, un ecosistema de realidad virtual colaborativa usado en entornos educativos y de entrenamiento.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido